México y Estados Unidos, aliados en sistemas migratorios desiguales

Los migrantes ucranianos que están llegando a México han tenido que permanecer en albergues donde hay miles de centro y sudamericanos en condiciones similares a las suyas. Sin embargo, los tratos que reciben son distintos tanto en este país como en Estados Unidos. | Foto: Voz de América
Tal como con los migrantes centroamericanos inscritos en Quédate en México, el gobierno de Biden está regresando a los ucranianos a territorio mexicano. Sin embargo, tanto en este país como en USA, el trato que reciben en sus procesos migratorios es distinto
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Con la invasión de Rusia a Ucrania miles de refugiados ucranianos llegaron al norte de México para solicitar asilo en Estados Unidos, pero ahí se encontraron con migrantes centroamericanos para quienes, al parecer, los cierres fronterizos y las restricciones en las solicitudes de asilo aplican de otra manera.

Por ejemplo: miles de hondureños y salvadoreños quedaron varados en diferentes albergues de la frontera desde el inicio de la pandemia, en gran parte, porque el Título 42 cerró las puertas.

Antes de la emergencia sanitaria, muchos países latinoamericanos ya estaban hundidos en pobreza y violencia extrema. Situaciones que no son conflictos bélicos como la invasión de Rusia a Ucrania, pero que provocan miles de muertes y desplazamientos forzados.

Los ucranianos tienen prioridad para el asilo en la frontera norte de México

Estados Unidos priorizó la entrada de los refugiados ucranianos a través de sus puertos fronterizos con México.

Permitió el ingreso de entre 15 y 16 mil.

Reabrieron el puente fronterizo El Chaparral, en Tijuana, que estuvo cerrado por dos años y ahora únicamente lo usan los refugiados ucranianos varados en México.

También se habilitó el portal WEB: Uniting for Ukraine, donde los ucranianos pueden solicitar asilo sin trasladarse a una frontera llena de peligros y, sobre todo, aglomerada por miles de latinoamericanos a quienes se les niegan facilidades similares.

La mayoría de estas personas llevan meses, y hasta años, esperando la oportunidad de presentar sus solicitudes de asilo en Estados Unidos. Mientras tanto permanecen en albergues donde no reciben apoyo de gobiernos locales o federales para cubrir sus necesidades básicas.

Miles de migrantes ucranianos han podido cruzar a USA por diferentes puentes fronterizos en Tijuana, México. | Foto: Voz de América
Miles de migrantes ucranianos han podido cruzar a USA por diferentes puentes fronterizos en Tijuana, México. | Foto: Voz de América

México, la otra cara de la discriminación

Debido al programa Uniting for Ukraine, los refugiados ucranianos no deben llegar a la frontera norte de México para solicitar asilo.

Pero puede que cientos de personas no se enteraron de esta medida y tendrán que permanecer en México tras ser “devueltos” por las autoridades norteamericanas.

Algo similar ocurre con quienes se inscribieron en el programa Quédate en México durante la administración del expresidente Donald Trump.

Pese a los intentos de la administración Biden por inhabilitarlo, dicho programa sigue activo. De hecho, ha sido (y es, aún) una de las principales causas en la saturación de albergues en Tijuana, México.

La mayor parte de los afectados son centroamericanos expuestos a la violencia, el desempleo e insalubridad en campamentos improvisados en la frontera.

Los ucranianos que tengan los recursos podrán viajar a Ciudad de México para terminar sus procesos lejos de este panorama al sur de Estados Unidos.

Monserrat Caballero, alcaldesa de Tijuana, declaró para El Sol de Tijuana que su gobierno está en contacto con las autoridades federales para apoyar a estos refugiados con sus procesos.

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Violencia en Tapachula

Dichas autoridades son las mismas que están a cargo de monitorear los casos de cientos de migrantes centroamericanos y caribeños frente a la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR).

Desde 2021, decenas de migrantes manifiestan su rechazo a dicha institución, en especial desde Tapachula, Chiapas, por los retrasos en sus trámites y los abusos cometidos en su contra.

La COMAR enfrenta una aglomeración de casos y recorte presupuestal desde el año pasado. Ante esto, el canciller mexicano Marcelo Ebrard declaró que la política mexicana de asilo es “muy flexible” y que no se niega la posibilidad de dar refugio a los ucranianos.

De acuerdo con el periódico Excelsior, la COMAR recibió la solicitud de refugio de 65 ucranianos y de 76 rusos desde el inicio de la invasión de Rusia a Ucrania.

Las cifras no se comparan con los miles de haitianos, guatemaltecos y hondureños que también están esperando refugio en México. Pero, aun así, ¿se priorizarán las peticiones europeas tal como se hizo con refugiadas afganas hace unos meses?

Ante este panorama de desigualdad, donde la protección de unos es más importante que la de otros, organizaciones como Global Exchange se pronunciaron al respecto.

En estas circunstancias el punto no es negar ayuda a quienes huyen de la violencia y cargan con sus consecuencias sea cual sea su situación particular, lo que se necesita son sistemas migratorios que ofrezcan condiciones igualitarias para todos: sin importar si huyen de conflictos internacionales o locales, en un avión o cruzando rutas donde exponen sus vidas a cada paso.

(Con información de El Sol de México, Excelsior y El Sol de Tijuana)