Consulado de San Francisco hizo que exempleados firmaran renuncias bajo engaños

Ya hay tres testimonios sobre prácticas laborales dudosas en el Consulado de San Francisco. | Foto: Pixabay.
Funcionarios del Consulado de San Francisco hicieron que los empleados firmaran un finiquito habitual. Luego, les informaban que ya no trabajarían ahí.
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Varios exempleados siguen denunciando cómo es que los consulados de México en USA están despidiéndolos o finalizando sus contratos. En entrevista con Conexión Migrante, dos exempleadas del Consulado de San Francisco declararon que se les hizo firmar el término de su contrato mediante engaños. Ante la exigencia de respuestas, los cónsules sólo dicen que ellos sólo siguen instrucciones.

Rosalba Barrera y su excompañera (a quien llamaremos Lilia para proteger su identidad) trabajaban en el consulado como prestadoras de servicios profesionales independientes. Cada fin de año, estos prestadores tienen que firmar un finiquito y sus recibos de pago. Después, pueden o no renovarles el contrato.

El 31 de diciembre de 2020, uno por uno, los prestadores de servicio del Consulado de San Francisco entraron a firmar sus documentos. De acuerdo con Rosalba, los hacían pasar según una lista, pero sus compañeros le dijeron que su nombre no estaba en ella. Sin embargo, le aseguraron que no había de qué preocuparse: el cónsul adscrito, Guillermo Reyes, la atendería.

Cuando finalmente llegó su turno, Rosalba comenzó a firmar como de costumbre. “Era como un acto de confianza que hacíamos cada año”, declara. “Firmábamos y unos 2 o 3 meses después nos daban un nuevo contrato”. Pero esta ves fue diferente:

“En automático comencé a firmar todo lo que me dan, lo que siempre nos han dado: el finiquito y los recibos de pago. Cuando terminé, el cónsul me dijo que no me iban a renovar contrato”.

Al pedirle una explicación, Guillermo Reyes se limitó a responder que él sólo seguía órdenes. Después pidió que escoltaran a Rosalba hasta que saliera del edificio.

Desde el año pasado, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) advirtió sobre recorte al personal con visas tipo A2. Sin embargo, Rosalba no cuenta con esta visa sino con la residencia estadounidense. Por eso, ella se pregunta cuál fue el motivo de su despido. El consulado no le dio ninguna explicación al respecto.

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Los cónsules “sólo siguen instrucciones”

A Lilia la situación no la tomó de sorpresa. Contrario a lo que sucedió con Rosalba, ella sospechaba que iban a terminar su contrato.

Lilia trabajaba en el área de atención a mexicanos del Consulado de San Francisco desde hace 3 años. Ella tenía una visa A2. Principalmente, desarrollaba tareas administrativas relacionadas con programas de ayuda o trataba directamente con los usuarios.

Lilia comentó que, desde el 1 de mayo de 2020, sus superiores comenzaron a restarle responsabilidades. Distribuían sus tareas entre otras personas y a ella le pedían capacitar a estos empleados. La situación transcurrió igual hasta que tomó unos días de descanso por Acción de Gracias.

Después, cerca del 20 de diciembre, la cónsul general Remedios Gómez Arnau habló con los empleados sobre la situación de las visas A2. Solamente les informó que aún no sabían que pasaría con ellos, pero que les avisarían después.

Posteriormente, el 29 de diciembre, motivada por sus sospechas, Lilia fue a preguntar al cónsul Guillermo Reyes qué pasaría con su caso. Le preocupaba porque su visa caducaba en el primer trimestre de este 2021. El cónsul le dijo que el jueves 31 tenía cita con ella para ver el tema, pero que no tenían instrucciones todavía.

Cuando la cita llegó, al igual que Rosalba, Lilia firmó los documentos de siempre. Al terminar, el cónsul Guillermo Reyes le dijo que ya no le renovarían el contrato. Ella exigió una explicación, pero el cónsul sólo le dijo que apenas le habían dado indicaciones.

Además, cuenta que ese mismo día le pidieron firmar un reporte con sus actividades de los últimos tres meses. Pero Lilia explica que este formato prellenado estaba mal, pues no incluía todas las actividades que ella había desempeñado en ese tiempo. Se negó a firmar hasta que corrigieran el reporte. Después, también la escoltaron a la salida del consulado.

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Lilia tiene un hijo de 21 años que depende de su visa. Como no se la renovaron, ella y su hijo prácticamente están indocumentados. Cuenta que, afortunadamente, tiene opciones para arreglar su estatus. Pero lamenta que el término de su contrato se haya dado de esta forma. Sabe que el consulado no está obligado a recontratarla, pero tampoco le parece justo que no le hayan avisado antes de dejarla sin trabajo.

No es el único consulado

Recientemente, Conexión Migrante publicó otro caso de abuso en el mismo consulado, en San Francisco. Pero, de acuerdo con Lilia, este no es el único que ha aplicado prácticas laborales injustas.

Hasta el momento, la Secretaría de Relaciones Exteriores continúa negándose a dar su punto de vista. Tampoco ha emitido comentarios sobre la forma de contratación de los prestadores de servicios, la cual viola la Ley del Trabajo del gobierno mexicano.

A esto se suman los malos tratos por parte de los funcionarios de altos rangos. En el caso del Consulado de San Francisco, Rosalba cuenta que la cónsul Arnau tiene un trato déspota hacia los trabajadores. Incluso, señala que por lo menos 5 personas renunciaron en diciembre debido al ambiente del lugar de trabajo.

Lilia sabe que esta situación no es nueva. También cree que levantar la voz no hará que la situación cambie para ella. Sin embargo, espera que por lo menos haya un precedente para que los futuros empleados no tengan que pasar por la misma situación.