¿Cuál es la leyenda detrás de la flor de cempasúchil?

Campo de cempasúchil en México. | Foto: Luis García.
La flor de cempasúchil no sólo se utiliza para adornar los altares de Día de Muertos: también tiene propiedades médicas. ¿Sabes cuál es la leyenda detrás de esta hermosa flor? | Con información de La Opinión.
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Cada 1 y 2 de noviembre, México se llena de ofrendas para conmemorar el Día de Muertos. En estas ofrendas hay un elemento que no puede faltar: la flor de cempasúchil.

Esta flor es usada en las ofrendas desde la época de los mexicas. En ese tiempo, se creía que su fuerte aroma atraía a los muertos hacia los altares.

Su nombre original es sempôwalxôchitl, y proviene de la lengua náhuatl. Andrea Rodríguez, investigadora de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó a BBC Mundo el significado de esta palabra:

La palabra viene de dos sustantivos: sempôwal, que significa 20 (o muchos), y xôchitl, que es flor. Su traducción sería flor de 20″.

Esta flor es 100% americana, y crece principalmente en México, Centroamérica y hasta Sudamérica. Sin embargo, en la actualidad, China es el principal productor de esta hermosa flor.

Esto se debe a que la flor de cempasúchil no sólo sirve para adornar los altares de Día de Muertos: también tiene propiedades médicas y alimenticias.

En China, esta flor se utiliza para fabricar agroquímicos a base de aceites esenciales. Estas sustancias se usan para combatir insectos. Además, la industria avícola aprovecha el color del cempasúchil para poner más amarilla la carne de pollo y las yemas de los huevos.

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Pero ya desde el siglo XVI, el cempasúchil se usaba como infusión para combatir enfermedades estomacales y de vías respiratorias. Incluso, manuales médicos de ese siglo cuentan que también se utilizaba para mejorar el deseo sexual.

La leyenda de la flor de cempasúchil

Cuenta la leyenda que, en la época de los aztecas, había dos jóvenes muy enamorados. Sus nombres eran Xóchitl y Huitzilin. Estos jóvenes se encontraban todas las tardes en la montaña dedicada a Tonatiuh, dios del sol, y le ofrendaban flores.

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Ambos eran muy felices hasta que una guerra se desató y Huitzilin tuvo que salir a pelear. Tiempo después, cuando Xóchitl se enteró de que su amado había muerto en batalla, le pidió a Tonatiuh que la uniera con su amado para dejar de sentir tanto sufrimiento.

Tonatiuh cumplió su deseo y dejó caer sus rayos sobre la mujer. Al instante, ella se transformó en una flor de color intenso como el amarillo del sol.

Después, un colibrí llegó volando y se detuvo en el centro de la flor, la cual abrió sus 20 pétalos y dejó salir un delicioso aroma. Este colibrí era Huitzilin. De acuerdo con la leyenda, el amor de los dos jóvenes permanecerá viva mientras haya cempasúchil y colibríes en el mundo.

Con información de La Opinión.