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Virgen de Guadalupe: Oración para cuidar a los peregrinos

Virgen de Guadalupe Oración para cuidar a los peregrinos || Foto:imagen de archivo de depositphotos
Si quieres dedicarle una oración a los peregrinos que viajan para ver a la Virgen de Guadalupe, aquí tienes una opción

El día de celebrar a la Virgen de Guadalupe esta cada vez más cerca, por lo que si eres peregrino o conoces alguno, tienes que tener preparada una oración (o varias) para que nada malo pase.

Lo importante será rezar con la fe para llegar a la Básilica de Guadalupe.

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Las oraciones a la Virgen de Guadalupe al peregrinar

Oración inicial (Esta oración proviene de un documento creado por Fordwarinmission)

Señor Jesucristo,
Tú me llamas a seguirte,
y yo elijo caminar contigo.
Abre los ojos de mi corazón para que
yo pueda ver mi vida de una manera nueva.
Ayúdame a estar abierto al cambio en cada paso que doy
Dame la gracia de…
[aquí menciona tu intención con tus propias palabras]
en lo que voy de camino en esta peregrinación,
Todo esto te lo pido en tu Santísimo Nombre. Amén.

Oración a la Virgen

Padre de Misericordia, que has puesto a este pueblo tuyo bajo la especial protección de la siempre Virgen María de Guadalupe, Madre de tu Hijo, concédenos, por su intercesión, profundizar en nuestra fe y buscar el progreso de nuestra patria por caminos de justicia y de paz. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.

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La oración del Papa

También puedes rezar la oración que le dedicó el Papa Juan Pablo Segundo a la Virgen de Guadalupe:

¡Oh Virgen Inmaculada, Madre del verdadero Dios y Madre de la Iglesia! Tú, que desde este lugar manifiestas tu clemencia y tu compasión a todos los que solicitan tu amparo: escucha la oración que con filial confianza te dirigimos, y represéntala ante tu Hijo Jesús, único Redentor nuestro.

Madre de misericordia, Maestra del sacrificio escondido y silencioso, a ti, que sales al encuentro de nosotros, los pecadores, te consagramos en este día todo nuestro ser todo nuestro amor. Te consagramos también nuestra vida, nuestros trabajos, nuestras alegrías, nuestras enfermedades y nuestros dolores.

Da la paz, la justicia y la prosperidad a nuestros pueblos, ya que todo lo que tenemos y somos lo ponemos bajo tu cuidado, Señora y Madre nuestra.

Queremos ser totalmente tuyos y recorrer contigo el camino de una plena fidelidad a Jesucristo en su Iglesia: no nos sueltes de tu mano amorosa.

Virgen de Guadalupe, Madre de las Américas, te pedimos por todos los Obispos, para que conduzcan a los fieles por senderos de intensa vida cristiana, de amor y de humilde servicio a Dios y a las almas.

Contempla esta inmensa mies, e intercede para que el Señor infunda hambre de santidad en todo el pueblo de Dios, y otorgue abundante vocaciones de sacerdotes y religiosas, fuertes en la fe y celosos dispensadores de los misterios de Dios.

Concede a nuestros hogares la gracia de amar y de respetar la vida que comienza, con el mismo amor con el que concebiste en tu seno la vida del Hijo de Dios. Virgen Santa María, Madre del Amor Hermoso, protege a nuestras familias para que estén siempre muy unidas, y bendice la educación de nuestros hijos.

Esperanza nuestra, míranos con compasión, enséñanos a ir continuamente a Jesús y, si caemos, ayúdanos a levantarnos, a volver a él, mediante la confesión de nuestras culpas y pecados en el sacramento de la penitencia que trae sosiego al alma. Te suplicamos que nos concedas un amor muy grande a todos los santos sacramentos, que son como las huellas que ti Hijo nos dejó en la tierra.

Así, Madre Santísima, con la paz de Dios en la conciencia, con nuestros corazones libres de mal y de odios, podremos llevar a todos la verdadera alegría y la verdadera paz, que vienen de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, que con Dios Padre y con el Espíritu Santo, vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

 

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