Mujeres migrantes centroamericanas abandonan su país por la violencia, según ACNUR

De acuerdo con ACNUR, los países que conforman el Triángulo Norte de Centroamérica están entre los 5 más peligrosos para las mujeres en América Latina. | Foto: VOA/AFP.
Las pandillas suelen atacar y forzar a mujeres y niñas a la esclavitud sexual en el Triángulo Norte de Centroamérica e incluso pueden ser asesinadas como parte de los ritos de iniciación.
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on telegram
Share on email

Una de las principales razones por las que las mujeres migrantes se ven obligadas a abandonar su país en el Triángulo Norte de Centroamérica es la violencia de género. Así lo afirmó la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) que invitó a los gobiernos de Guatemala, El Salvador y Honduras a tomar medidas.

De acuerdo con la agencia internacional, El Salvador, Honduras y Guatemala se encuentran entre los cinco países con la tasa más alta de feminicidios en América Latina. Las cifras también los colocan entre los países con registros más elevados del mundo.

Tal vez te interese:  Mujeres migrantes venezolanas son víctimas de discriminación y violencia de género

La Alta Comisionada Auxiliar para la Protección de ACNUR, Gillian Triggs, pidió a los gobiernos centroamericanos a garantizar el asilo y la protección de las mujeres. Además, también insistió en ampliar las medidas de prevención y respuesta.

De acuerdo con Triggs, los abusos continúan durante el desplazamiento de las mujeres y niñas migrantes. Esta situación se agravó por la pandemia del Covid-19.

Mujeres migrantes abandonan su país por la violencia de las pandillas

De acuerdo con un estudio reciente realizado en Honduras, la violencia es un factor determinante para que las mujeres decidan migrar. La situación empeora en el caso de las mujeres que tienen funciones de liderazgo y relaciones con miembros de pandillas o de las fuerzas de seguridad.

De acuerdo con ACNUR, las pandillas suelen atacar y forzar a mujeres y niñas a la esclavitud sexual en el Triángulo Norte de Centroamérica. Los integrantes de las pandillas también utilizan amenazas de agresión sexual como un arma para obligar a los miembros de la familia a realizar crímenes.

Además, si se percibe que las mujeres y niñas tienen vínculos con una pandilla pueden ser objetivos de delincuentes rivales, lo que aumenta su riesgo.  ACNUR también informó que muchas mujeres son víctimas de abuso o violación, y que incluso pueden ser asesinadas como parte de los ritos de iniciación de las pandillas.

Ante esto, Gillian Triggs afirmó que las medidas de prevención son cruciales para garantizar los derechos de las mujeres e impulsar su autosuficiencia.