Yesenia Rojas y el Club Zapote: la fuerza que llega desde California hasta Guanajuato

Yesenia Rojas invita a las mujeres migrantes a explorar su potencial y usarlo en favor de sus comunidades de origen. | Foto: Facebook de Yesenia Rojas.
Para Yesenia Rojas, trabajar con los miembros del Club Zapote ha sido esencial en la labor de apoyar a sus paisanos de Pénjamo.
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Yesenia Rojas ha vivido la mayor parte de su vida en Anaheim, California, al lado de su esposo y de sus hijos. Sin embargo, no se olvida de su comunidad en Pénjamo, en el estado mexicano de Guanajuato. Es por eso que, junto con los otros miembros del Club Zapote, siempre vuelve a su tierra con las manos llenas para ayudar a los suyos e impulsarlos a crecer.

Los padres de Yesenia migraron a Estados Unidos cerca de la década de 1970. Primero se fue su papá, quien trabajaba en una granja. Después se fue su madre, a quien le tocó labrar los campos. Luego, con la amnistía de Ronald Reagan en 1986, ambos decidieron que era momento de llevar a sus hijos a USA.

Así fue como Yesenia dejó su tierra, Zapote de Cestau, Pénjamo, cuando era apenas una niña de casi 10 años. Pero, lejos de separarla de sus raíces, la distancia hizo que se diera cuenta de todas las posibilidades que tenía para apoyar a sus paisanos aún estando “del otro lado”.

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El apoyo viaja desde California hasta Pénjamo

Desde hace casi 17 años, Yesenia Rojas ha trabajado como voluntaria en las escuelas de sus hijos. También ha participado en campañas electorales y ha trabajado como personal de mantenimiento. Además, se convirtió en integrante de la Unión de Trabajadores Domésticos de California.

“Yo empecé a empoderarme con la Unión. Desde entonces trato de ayudar con despensas de comida y una vez al mes llevo apoyos a los campesinos”. Tal como Yesenia muestra en sus redes sociales, estos apoyos incluyen acercar a los migrantes mexicanos con los consulados para que puedan acceder a la documentación que necesitan.

Pero el apoyo de Yesenia no se queda ahí. Como presidenta del Club Zapote, va y viene desde California hasta Pénjamo para atender las necesidades de su comunidad de origen.

Ella y los otros miembros de este club migrante han logrado la construcción de caminos más transitables para sus paisanos. Además, han repartido útiles escolares, pañales, cobijas, sillas de ruedas y despensas entre los habitantes de Pénjamo.

Durante la pandemia, el Club Zapote ha gestionado la donación de cerca de 10 mil cubrebocas desde California para repartirlos entre los penjamenses. También ha donado 19 tanques de oxígeno a los bomberos, la Cruz Roja, Protección Civil y el centro de salud de Zapote de Cestau.

Sin embargo, la ayuda que ofrecen Yesenia Rojas y su club va más allá de las donaciones. Ellos trabajan en alianza con el gobierno de Guanajuato en el Programa 2×1, gracias al cual las autoridades y los migrantes invierten juntos en obras que benefician a las comunidades del estado.

El Programa 2×1 ha dado apoyo a quienes quieren abrir negocios como tiendas de abarrotes o tener animales como becerros o gallinas. Además, durante la pandemia, este apoyo se ha enfocado especialmente en los migrantes deportados y en quienes han decidido regresar a sus hogares en Guanajuato.

De esta forma, el Club Zapote atiende las necesidades inmediatas de las familias pero también les da el empujón necesario para que formen economías sólidas al interior de sus hogares.

Yesenia y sus compañeros también tienen un proyecto de vivienda para dar casas dignas a los migrantes y a sus familias. De igual forma, están trabajando en la idea de un pozo comunitario que funcione como suministro para los habitantes de Pénjamo.

El trabajo migrante va más allá de las remesas

Los logros de Yesenia Rojas y del Club Zapote podrían seguirse enumerando. Otro de ellos es la donación de dos camiones recolectores de basura, dos para alumbrado público y un camión de bomberos en Pénjamo.

Además, en California, Yesenia ayuda a las personas a llenar aplicaciones de desempleo y a buscar fondos para aquellos padres de bajos recursos cuyos hijos regresan a la escuela.

Yesenia Rojas junto con funcionaros de Pénjamo en la entrega de camiones para la comunidad. | Foto: Facebook Pepe Martínez.
Yesenia Rojas junto con funcionaros de Pénjamo en la entrega de camiones para la comunidad. | Foto: Facebook Pepe Martínez.

Lo anterior deja ver el impacto de los migrantes en sus comunidades de origen y de llegada. Además, las mujeres migrantes como Yesenia son esenciales en dichas esferas por su capacidad de generar lazos sociales fuertes, de los cuales crecen frutos en beneficio de todos.

“Esto demuestra el trabajo de tantos inmigrantes que hay como yo, que quisieran regresar a su país y poder ayudar para el crecimiento de nuestras familias no para nosotros mismos sino para nuestro lindo Pénjamo”, dice Yesenia.

Sin embargo, reconoce que parte de este trabajo también depende del apoyo de los gobiernos. Muchas veces, estos gobiernos muestran su agradecimiento a la comunidad migrante por la llegada de remesas. Pero la realidad es que la fuerza migrante va mucho más allá.

“No solamente en las remesas lo demostramos”, dice Yesenia Rojas: “lo demostramos con hechos”. De ahí que para ella y para muchos migrantes es necesario que los gobiernos mexicanos abran más posibilidades de trabajar en conjunto. Esto se lograría, por ejemplo, creando fondos como los de 2×1 en todos los estados de la República.

Los resultados se reflejarían en las tierras de los paisanos pero también en ellos mismos. Yesenia opina que, mientras estas acciones se sigan replicando, los migrantes se darán cuenta de la capacidad que tienen para aportar “su granito de arena”.

“Tarde o temprano regresamos a nuestra tierra. Ya no está igual pero puede estar mucho mejor si todos trabajamos en equipo”.