Elecciones Honduras 2021: entre la corrupción, la pobreza y la migración

Personas hacen cola para emitir su voto durante las elecciones generales, en una escuela en Catacamas, Honduras, el 28 de noviembre de 2021. | Foto: Reuters / VOA.
Quien gane las elecciones 2021 de Honduras recibirá un país con problemas sociales y económicos acentuados por la pandemia.
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Este domingo se celebran las elecciones 2021 en Honduras. En ellas se está votando para elegir un nuevo presidente, diputados y otros miles de cargos locales. Se pronostica que el conservador Partido Nacional (PNH) podría perder el poder después de permanecer en él desde 2010. Esto, debido a los escándalos de corrupción y acusaciones de narcotráfico contra sus líderes.

Hay 13 candidatos para ocupar la presidencia. Sin embargo, las encuestas colocan sólo a dos con las mayores opciones de ganar: Nasry Asfura, candidato del PNH y alcalde de Tegucigalpa, y la exprimera dama Xiomara Castro. Castro va por el Partido Libertad y Refundación (Libre).

¿A qué se enfrentará el ganador de las elecciones en Honduras una vez que asuma el cargo a fines de enero de 2022? A continuación te contamos.

La corrupción en Honduras

Incluso en los momentos más difíciles de la pandemia, la corrupción continuó siendo el principal problema para la mayoría de los hondureños. Esto, de acuerdo con una encuesta de CID Gallup publicada en septiembre.

En enero de 2018, el presidente Juan Orlando Hernández asumió su segundo mandato consecutivo en medio de denuncias de fraude. Desde ese entonces, dicen los expertos, el combate contra la corrupción en Honduras ha ido en retroceso.

Además, el Congreso, dominado por el PNH, aprobó una serie de medidas que dificultan la investigación de delitos de cuello blanco. Por otro lado, no renovó las funciones de la Misión de Apoyo contra la Corrupción y la Impunidad (MACCIH). Dicha Misión tenía en la mira al presidente, a su círculo cercano y a decenas de funcionarios públicos.

En 2020, Honduras ocupó el puesto 157 de 180 países más corruptos según un ranking de Amnistía Internacional. La nación ha ido cayendo en la lista en los últimos años y, desde 2014, cuando Hernández asumió la presidencia por primera vez, retrocedió 31 puestos.

El gobierno gobierno que gane las elecciones 2021 en Honduras tendrá un fuerte motivo para combatir la corrupción. Y es que Estados Unidos, su mayor socio comercial, está condicionando una ayuda de 4 mil millones de dólares para el país y otras regiones centroamericanas a la lucha contra este tipo de delitos.

Xiomara Castro ha prometido integrar una comisión internacional anticorrupción con el apoyo de la ONU. No obstante, analistas y congresistas en Washington se muestran escépticos sobre un cambio verdadero.

Ellos argumentan que la corrupción está profundamente arraigada en Honduras. De hecho, los tres principales candidatos presidenciales -o sus allegados- han sido señalados por corrupción.

Economía precaria

En el último lustro, la economía de Honduras ralentizó su crecimiento lastimada por la inseguridad y la corrupción. En 2020, el Producto Interno Bruto (PIB) del país cayó un 9% por los efectos de la pandemia. También, por dos potentes huracanes que golpearon la zona.}

Las proyecciones del Banco Mundial sugieren que la proporción de personas que viven por debajo de la línea de pobreza de 5,5 dólares al día habría aumentado al 55% en 2020. Esto significa que Honduras tuvo más de 700 mil nuevos pobres.

Además, de 2019 a 2020, la tasa de desempleo casi se duplicó al legar al 10,9%. La de subempleo pasó del 60,6% al 70,7%. En septiembre de 2021, unos 3,3 millones de hondureños -un tercio del país- enfrentaban inseguridad alimentaria aguda.

Por si fuera poco, el país tiene una de las tasas de cobertura de la vacuna contra la Covid-19 más bajas de América Latina. Apenas el 39% de sus 9,5 millones de habitantes tienen el esquema completo, según cifras oficiales. Ello hace temer a epidemiólogos que un rebrote podría obligar a las autoridades a imponer restricciones que frenen la recuperación económica.

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Quien triunfe en las elecciones de este 2021 recibirá un Honduras con más de 15 mil millones de dólares en deuda pública. De ese total, unos 8,172 millones de dólares corresponden a deuda externa.

Castro, candidata del partido izquierdista Libre, ha propuesto “readecuar” y “auditar” la deuda. Por su parte, Asfura colaboraría con el Fondo Monetario Internacional (FMI), con el que el país tiene un acuerdo y una línea de crédito.

Xiomara Castro, candidata presidencial del Partido Libertad y Refundación (LIBRE), emite su voto durante las elecciones generales en Catacamas, Honduras, 28 de noviembre de 2021. | Foto: Reuters / José Cabezas / VOA.
Xiomara Castro, candidata presidencial del Partido Libertad y Refundación (LIBRE), emite su voto durante las elecciones generales en Catacamas, Honduras, 28 de noviembre de 2021. | Foto: Reuters / José Cabezas / VOA.

Cada vez más personas migran desde Honduras

Las difíciles condiciones de vida, la inestabilidad política y la corrupción en Honduras han contribuido a que la migración crezca sin freno.

En el año fiscal 2021, los hondureños representaron casi la mitad de los 701 mil 049 centroamericanos detenidos en la frontera sur de Estados Unidos. Esto, según cifras de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de ese país (CBP, por sus siglas en inglés).

Pese a esto, no hay indicios claros de que un nuevo gobierno en Honduras busque quebrar esa tendencia. Esto, debido a que las remesas que envían los migrantes representan una gran ayuda para la precaria economía.

El dinero que envían los migrantes hondureños -que residen mayormente en Estados Unidos- representa el 22% del PIB del país. Este es uno de los porcentajes más altos de Centroamérica.

“Si se reproducen escenarios como los de 2017, esto tendría repercusiones fuertes en el número de hondureños que decidirían dejar el país”, opinó Tiziano Breda, analista del International Crisis Group (ICG), haciendo referencia a las presidenciales de ese año, fuertemente cuestionadas por la comunidad internacional y que devinieron en violentas protestas.

La sombra del narcotráfico

A fines de marzo, un juez federal estadounidense sentenció a cadena perpetua a Juan Antonio “Tony” Hernández, hermano del presidente de Honduras, por sus vínculos con el narcotráfico y posesión de armas.

El mandatario no está siendo juzgado por ningún delito. Sin embargo, algunos narcos lo han señalado de haber recibido sobornos antes de llegar al poder. A cambio, dicen, les ofreció contratos gubernamentales y protección contra posibles capturas y extradiciones a Estados Unidos.

Hernández ha negado repetidamente las acusaciones. Él sostiene que todo son testimonios falsos de quienes intentan castigarlo por sus esfuerzos para limpiar Honduras del narcotráfico.

Aun así, algunos analistas opinan que Washington está tras los pasos del actual presidente de Honduras y que su salida del poder (si pierde estas elecciones 2021) podría allanar el camino. Sin embargo, otros no lo creen tan probable.

Como expresidente, Hernández puede jurar como diputado del Parlamento Centroamericano (Parlacen). Esto le daría inmunidad ante cualquier intento de extradición. De hecho, el exmandatario guatemalteco Jimmy Morales hizo esto para, según sus críticos, evitar ser enjuiciado por corrupción.

Relaciones China y Taiwán

Taipéi ha mostrado su preocupación porque la candidata puntera en las encuestas, la izquierdista Xiomara Castro, aseguró que, de ganar, “abriría inmediatamente relaciones diplomáticas y comerciales con China continental”.

Honduras es uno de los 15 países que mantiene lazos diplomáticos formales con Taiwán, que China reclama como su territorio sin derecho a las relaciones entre estados.

La mayoría de aliados diplomáticos de Taiwán están en Centroamérica y el Caribe. Entre ellos figuran Guatemala, Nicaragua, Haití, Honduras y otros.

Pero en su ofensiva por aislar internacionalmente a la isla, China ha conseguido pescar algunos aliados de Taipéi como Panamá, República Dominicana y, más recientemente, El Salvador. Honduras podría ser el próximo a pesar de una relación diplomática de 80 años. Pero no todo está dicho, ya que la propuesta de Castro aún se está evaluando.