Trabajadores esenciales con DACA expresan su preocupación por el futuro del programa

Muchos trabajadores en áreas médicas necesitan permiso DACA para continuar con su labor | Foto: Pexels
Cerca de un millón de dreamers con DACA son trabajadores esenciales que temen ser expulsados de Estados Unidos
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Desde médicos hasta personal de mantenimiento, los dreamers beneficiarios de DACA suman un millón de trabajos esenciales en Estados Unidos, los cuales han demostrado su importancia durante la pandemia. Sin embargo, han expresado sus preocupaciones  por la inestable situación en la que viven.

Así lo demuestra la historia de Esmeralda Tovar-Mora publicada por Tucson Sentinel, una joven de 24 años empleada del centro de salud mental en Hutchinson, Kansas. La mujer de origen mexicano, preparó mentalmente a su esposo e hija de cinco años ante una posible deportación. 

Tovar-Mora, al igual que otras 700 mil personas dentro del país, tiene un estatus regular temporal a través de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA). Desafortunadamente, renovar este trámite cada dos años no les garantiza una permanencia segura dentro de EE.UU. 

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Asimismo, comentó para el Tucson Sentinel que sin este permiso no puede laborar en su centro de trabajo, pues señala no sentirse segura. Además, cada dos años, Tovar-Mora se vuelve un blanco fijo para los servicios de inmigración.

Durante el mandato de Donald Trump, la mexicana preparó un “plan de deportación” después de que la administración emitiera un memorando revocando la expansión de DACA en 2017.

“Sentí que la identidad que me dio DACA la perdí en esas pocas semanas. No supe que hacer. No sabía cómo lo hacía la gente ”, dijo Tovar-Mora.

¿Cómo crece un dreamer en Estados Unidos?

Esmeralda Tovar-Mora es originaria de la Ciudad de México, pero emigró con su familia a Estados Unidos cuando tenía dos años. Ante la falta de conocimiento sobre su caso, ella se desarrolló como otro ciudadano más dentro del  país. 

Años después, descubrió que era indocumentada cuando sus amigos obtuvieron sus licencias de conducir y ella no. Ante la confusión, sus padres le confesaron que no tenía papeles. 

Por eso, cuando en 2012 la administración del expresidente Barack Obama creó DACA, Tovar-Mora solicitó el permiso temporal para permanecer regularmente en USA. Desde entonces, tramita este requisito cada dos años para no ser deportada.

En 2017, pese a sus esfuerzos de mantener su estadía en orden, sus amigos la ayudaron a planear con quién se quedaría su hija en caso de que la deportaran inesperadamente.

Cuatro años después, una nueva revocación contra el programa de Obama surgió: el juez de la Corte de Distrito, Andrew Hanen de Texas, señaló que DACA era ilegal y por tanto no aceptaría nuevas solicitudes.

En palabras de Peter Boogaard, portavoz de FWD.us, la reciente decisión impide que 80 mil nuevos solicitantes reciban protección temporal y pone en riesgo a los beneficiarios actuales. Pues, el juez no asegura la permanencia de quienes ya cuentan con este permiso temporal.

Para el tecnólogo médico de Utah de 35 años, Edison Suasnavas, esto representa una grave preocupación. Suasnavas ha estado en la primera línea contra la Covid-19 al proporcionar un diagnóstico temprano para pacientes con cáncer.  

Su trabajo es de gran impacto y demanda desde que la pandemia mundial golpeó a Estados Unidos. Ahora, su estadía dentro del país se ve amenazada, pues al igual que Tova-Mora es solicitante de DACA.

“Fue realmente caótico. Todos llevaban tecnologías de laboratorio al laboratorio de COVID-19 porque necesitaban mucha ayuda ”, dijo Suasnavas.