Golpes, amenazas y abandono en carretera: migrantes denuncian abusos tras el operativo migratorio en CDMX

Después de los operativos migratorios realizados en Plaza Antara en la ciudad de México, personas migrantes y testigos reportaron que en el momento de liberarlos, en muchos casos fuera de la ciudad, recibieron golpes y amenazas, y fueron abandonados a su suerte por parte de agentes del Instituto Nacional de Migración (INM).
Un repartidor de Didi que presenció parte de los hechos contó que varias de las personas detenidas fueron llevadas hasta Chiapas y posteriormente abandonadas en carretera. Según relató, algunos migrantes le dijeron que les echaron agua fría antes de dejarlos ahí “todos mojados”.
Es importante aclarar que ninguna de las personas entrevistadas quiso revelar su identidad por temor a que el gobierno los vuelva a detener; sin embargo, Conexión Migrante verificó que fueran migrantes y sus casos reales.
12 mil pesos para poder regresar a la CDMX tras operativo migratorio
El hermano de un migrante venezolano detenido contó que, tras ser liberados en el sur del país, muchas personas no pudieron regresar en autobús debido a los retenes migratorios. Por ello, algunos terminaron pagando hasta 12 mil pesos a grupos criminales para volver a la Ciudad de México.
“Los dejaron en medio de la carretera”, dijo.
La colecta familiar “Él no se comunicó con nosotros, se comunicó al otro día”
La incomunicación es otra constante que afecta a las familias en la capital. Durante todo el trayecto forzado desde la Ciudad de México hasta Tapachula, el repartidor permaneció completamente incomunicado, su red de apoyo estaba en la incertidumbre total.
Al no contar con recursos ni ningún tipo de asistencia institucional tras ser abandonado a su suerte en la frontera sur, su familia tuvo que activarse a la distancia. El hermano organizó una colecta de emergencia con amigos cercanos para enviarle dinero de inmediato. Con esos fondos reunidos a contrarreloj, el repartidor pudo contratar un servicio de Uber, costeando el viaje para evitar los controles migratorios en carretera y poder regresar a la capital.
De acuerdo con distintos testimonios recopilados, algunas personas también denunciaron haber sido golpeadas durante las detenciones.
“Nos obligaron a firmar”
En todos los casos que Conexión Migrante ha documentado, los agentes del INM les obligaron a firmar un documento cuando los liberaron; sin embargo, al menos en un caso no les permitieron leerlo y los amenazaron.
La persona que vivió esta situación no reveló su nombre por miedo a las autoridades. Nos contó que después de ser arrestados los trasladaron a la estación migratoria en Iztapalapa, les hicieron firmar documentos, pero al momento de intentar leerlos la amenaza fue clara: serían “los últimos en salir” si lo leían o no firmaban.
También denunció que les pidieron desbloquear sus teléfonos celulares utilizando huella digital o reconocimiento facial.
Migrantes quieren regresar, pero no tienen cómo
Aunque algunas personas aseguran que desean volver a sus países no cuentan con dinero suficiente para hacerlo. En muchos casos, las autoridades migratorias no realizan deportaciones formales, sino que trasladan y abandonan a las personas en otros estados del país, denuncian los entrevistados.
Uno de los testimonios compartidos relata el caso de un migrante venezolano que ya tenía un trámite migratorio en proceso, pero ahora considera regresar a Venezuela ante el miedo y las injusticias que, asegura, ha vivido recientemente en México.
“Antes migración había venido aquí mismo y se había llevado a dos compañeros repartidores. Les querían sembrar droga”, relató.
Los repartidores entrevistados coinciden en que han sido extorsionados por elementos policiacos. Les piden INE y al no contar con dicha identificación proceden a pedirles “una mordida” que puede ir desde los $300 hasta $7,000 pesos, frente a la amenaza de llevarse sus motos.
Crece el miedo entre personas migrantes
Los operativos migratorios en la capital no solo implican detenciones, sino que afectan directamente su dinámica laboral al retirarles sus medios de trabajo. Por suerte, la solidaridad local apareció entre sus familiares, amigos y compañeros de trabajo para apoyarlos con recursos para regresar a la ciudad.
El traslado forzoso de migrantes a otros estados modifica por completo sus condiciones de vida. Esta estrategia genera un impacto económico directo, los coloca en una situación vulnerable y los obliga a regresar para volver a comenzar en una ciudad donde ya llevaban dos años viviendo.
Además, crece el temor entre la comunidad migrante en México. Algunas personas aseguran que ahora tienen miedo incluso de acudir a oficinas del INM por temor a ser detenidas.
Es importante denunciar abusos y conocer sus derechos ante cualquier operativo o revisión migratoria.


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