“Mi restaurante quebró con la pandemia, perdí todo y ahora emprendo como panadero”: Gonzalo Cruz

“Mi restaurante quebró con la pandemia, perdí todo y ahora emprendo como panadero”: Gonzalo Cruz
Gonzalo Cruz es un mexicano que tiene sangre de emprendedor. Abrió su propio restaurante, pero con la pandemia llegaron los problemas.
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La pandemia llevó a la quiebra al restaurante del mexicano Gonzalo Cruz en la ciudad de Kentucky. Intentó salvarlo con donaciones, pero no fue posible. El primer año de pandemia le dejó también una extorsión y ahora emprende como panadero para empezar a pagar sus deudas.

Conexión Migrante acompaña la historia de Gonzalo Cruz desde julio del 2020, un oaxaqueño que llevaba ocho años como migrante en Louisville, la ciudad más grande de Kentucky, cuando arrancó la pandemia.

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En 2018, Gonzalo había reunido sus ahorros y había pedido préstamos a su hermano y amigos para abrir su propio restaurante: Chilakiles mexican breakfast, brunch and dinner. 

Su futuro era prometedor hasta que llegó el coronavirus, que en sus propias palabras, “lo ha dejado hundido”. El mexicano narra todos los desafíos que ha enfrentado durante el último año, que lo han llevado algunas noches a dormir en su coche y vivir al día. Pero no le falta voluntad y ha decidido reinventarse.

Evitando la quiebra del restaurante

Gonzalo Cruz era un emprendedor próspero cuando llegó el coronavirus. Su restaurante había funcionado muy bien en 2019, tanto que confiaba en que para mayo del 2020 habría pagado todas las deudas que asumió para abrir este establecimiento.

Cuando vino el primer confinamiento, vendió comida a domicilio. Y lanzó una campaña de crowdfunding, que son pequeñas donaciones de mucha gente, para salvar su negocio a través de una plataforma llamada gofoundme.com

Después de su primera charla con Conexión Migrante, logró recaudar 800 dólares y recibió muchos mensajes de apoyo. En cuanto pudo, reabrió su restaurante con estricto apego a todos los protocolos de higiene.

“Llegaron muchos clientes nuevos. Los fines de semana incluso ponía a un taquero con un trompo de pastor para recordar a los tacos mexicanos”, dice el entrevistado. Comenta que su negocio tenía muy buenas reseñas de los clientes en Google.

“No había realmente ganancias, porque las deudas eran muchas, pero el restaurante estaba funcionando al 100%”, dice.

La extorsión que lo afectó todo

Pero unos meses después, los problemas se intensificaron. Un cliente lo contrató como proveedor para un banquete de 50 personas. Asegura que todo fue extraño con ese cliente desde el principio, pero Gonzalo aceptó porque necesitaba los 2 mil 300 dólares que le pagarían. Pero esta misma persona comenzó a amenazarlo poco después.

“Me extorsionaron bien feo. Tuve que quitar la campaña (de promoción del restaurante) de mis redes sociales. Me pedían dinero. Me amenazaron diciéndome que si no daba los recursos destruirían mi restaurante, le harían algo a mi familia y que yo lo iba a perder todo”, dice.

Y cuando Gonzalo habla de “perder todo”, lo dice en serio. Los extorsionadores le pedían más de 50 mil dólares porque sabían que no estaba en posición de negociar, su situación es vulnerable.

“Me pasó lo que a muchísimos indocumentados. La gente que sí tiene papeles busca aprovecharse de uno”, dice.

Gonzalo Cruz en depresión y deudas

Gonzalo Cruz cerró el negocio, cayó en una depresión y su salud física se vio muy afectada. Bajó 15 kilos durante las semanas posteriores. Hasta ahora, no ha recibido ningún tipo de apoyo o terapia psicológica y sus problemas financieros siguen ahí.

“Estoy hundido. Siento que nadie me va a poder sacar de aquí. No sé cuándo vaya a terminar esto, creo que me tomará muchos años salir adelante”, dice desanimado.

El año pasado, Gonzalo ingresó una solicitud para recibir apoyos financieros a nivel federal, pero no recibió nada.

“No creo que yo tenga futuro. Estuve durmiendo en mi carro. Vivo al día. He pensado en regresarme (a México), pero tampoco quiero ser cobarde. Tengo que pagar mis deudas. Quiero pagar, pero no sé cómo. No sé cuántos años llevará. Por ahora, solo sigo aquí aunque a veces tengo ganas de rendirme”, confiesa.

Un nuevo emprendimiento para Gonzalo Cruz: vender pan

Como tenía que seguir comiendo, decidió buscar empleo en restaurante, en donde se burlaron de su condición de migrante indocumentado.

Entendió que lo suyo, incluso en los momentos complejos, es más bien emprender. Así que en enero del 2021, comenzó a hacer pan para venderlo en casas y restaurantes.

Hasta ahora, para su buena fortuna, no se ha contagiado de Covid-19.

“Creo que es una bendición tener fuerzas para seguir. Tras la experiencia de mi restaurante, he podido resistir aunque entonces lloraba de día y de noche. Este tema aún me afecta mucho. Pero gracias a Dios aquí estoy y estoy trabajando”, puntualiza.