“La pandemia confirmó que los migrantes estamos solos en USA”: Francisco Ramírez

Francisco Ramírez en "El Caracol Bushwick". New York.
Tres hechos marcaron la vida del migrante mexicano y activista en Nueva York, Francisco Ramírez, durante el primer año de pandemia: apoyó con despensas a migrantes mexicanos enfermos de Covid-19; casi no tuvo trabajo en la construcción y las ayudas que recibió del gobierno fueron mínimas. Cada vez está más convencido de que los migrantes están solos en USA.
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Conexión Migrante entrevistó a Francisco Ramírez a un año de haber estallado la crisis del coronavirus para conocer su experiencia como migrante mexicano en Estados Unidos. Considera que la vida se ha ido normalizando en Nueva York con el paso de los meses, ya hay mucha más actividad en las calles y comercios, pero los migrantes han acumulado adeudos en las rentas y siguen sin trabajar con normalidad.

La comunidad migrante está afectada

Francisco asegura que la situación en New York es más favorable, los medios de comunicación ya no se centran tanto como antes en las cifras de la pandemia. “Las noticias ya no giran sólo en torno a la Covid-19”, dice.

Los restaurantes y lugares públicos en New York ya están abiertos, aunque tomándose siempre las debidas precauciones. La economía se recupera poco a poco. Y la vacunación está ayudando a que se recuperen las actividades previas a la pandemia. “Pero la sociedad sí quedó muy resentida, las personas ya no se abrazan, ahora todos se miran como enemigos, ahora una fiesta de más de 10 personas es algo clandestino, tus mismos vecinos llaman a la policía para denunciar, es terrible”, reflexiona.

En su opinión, “el Consulado General de México en New York tardó mucho en reaccionar a la pandemia, y lo mismo sucedió con los gobiernos de México y USA”.

Jorge Islas, Cónsul General de México en New York y Francisco Ramirez en las calles de Brooklyn.
Jorge Islas, Cónsul General de México en New York y Francisco Ramírez en las calles de Brooklyn.

Asegura que, desde su perspectiva, la pandemia confirmó algo que los migrantes sabían desde hace muchos tiempo: “no contamos con nadie; nadie nos va a salvar; ni las organizaciones internacionales y menos aún los gobiernos, estamos solos. Solo nos tenemos unos a otros, y debemos trabajar más como comunidad organizada”, dice. 

Los primeros meses 

Francisco Ramírez hace un recuento de cómo vivió los primeros meses de la pandemia. En abril del 2020, él y unos amigos conformaron un grupo llamado “The Mexicans Brown Panthers” que se convirtió en una brigada de ayuda que repartió despensas a los migrantes afectados por la Covid-19 durante los primeros meses de la pandemia.

Este movimiento tuvo un gran impacto en la comunidad debido a la difusión que recibió este trabajo en las redes sociales. Otros grupos de migrantes replicaron el esfuerzo de “The Mexicans Brown Panthers” y comenzaron también a repartir despensas.

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El trabajo fue escaso para Francisco Ramírez

Ramírez, quien se considera una persona comprometida con la comunidad migrante desde hace más de 20 años, intentó que la pandemia no lo doblegara. 

Además de la entrega de despensas lanzó otro proyecto: los refrigeradores comunitarios. “Son refrigeradoras en dónde todas las personas pueden depositar víveres para quien más los necesite. Actualmente, hay más de 100 en todo Estados Unidos”, dice.

Francisco Ramírez en un altar a George Floyd en New York.
Francisco Ramírez en un altar a George Floyd en New York.

En el ámbito laboral, sí se vio afectado por la crisis sanitaria. El trabajo en la construcción escaseó para él y tuvo que solicitar apoyos como tarjetas con dinero y despensas ofrecidas por diversas organizaciones. “No era mucho lo que nos daban, era más simbólico, pero algo es algo”, comenta.

Debido también a la falta de empleo durante gran parte de todo el 2020, Francisco admite que todavía no se recupera, “aún le debo dos rentas y media al casero, el trabajo estuvo muy malo, pero afortunadamente ya van pintando mejor las cosas, poco a poco salen más chambas,  ya hay más trabajo que el año pasado.” 

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Sin ayuda del gobierno

El gobierno de New York sí destinó recursos y apoyos para su población, pero debido a su estatus migratorio irregular, los migrantes indocumentados no son personas que califican para los apoyos estímulos por parte de los gobiernos y no recibieron ningún beneficio, únicamente por parte de organizaciones como Qualitas y  NICE, como fue el caso de Francisco.  

Muchos migrantes tuvieron que buscar cómo subsistir debido a la baja de empleos que trajo la pandemia. Muchos paisanos tuvieron que recurrir al comercio informal, vender comida en la calle como tamales, vender mascarillas, artesanías, ropa etc. Necesitan generar algo de dinero para poder comer, incluso la ciudad de New York dejó de dar tickets multas a las personas que estaban vendiendo en la calle, porque conocen la situación de falta de empleos, incluso todavía siguen sin dar esas multas ni arrestar a las personas que venden en la calle. 

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Cuando le preguntamos sobre si él resultó contagiado de Covid-19, duda. “No soy una persona que corre al médico al primer síntoma, sí conocí personas que fallecieron por el virus. Yo jamás me deje dominar por la histeria, asistí a una reunión con amigos, a los pocos días varios de nosotros presentamos síntomas de Covid-19, un amigo sí se hizo la prueba y salió positivo. Yo hice lo que consideré correcto que fue aislarme. No salí en 14 días. Pero no me hice ningún test”, concluye.