OPINIÓN | El avión de que llegó a Nueva York en 2010

Foto: Marco Castillo
Hace diez años, 25 mujeres de un municipio indígena de Tlaxcala obtuvieron sus visas para poder viajar a Nueva York para presentar una obra de teatro
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En el año 2010, después de una batalla con la Embajada de Estados Unidos, 25 mujeres de un municipio indígena de Tlaxcala llegaron por primera vez a Nueva York.

Representantes de organizaciones, una comitiva de familiares y un reportero los esperábamos en el aeropuerto incrédulos de que esto estuviera sucediendo. 25 mujeres de un municipio indígena de Tlaxcala habían obtenido visa para poder viajar a Nueva York.

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Las mujeres del grupo Soame Citlalime viajaron a Nueva York para presentar una obra de teatro que contaba la historia de la lucha entre las mujeres que se quedan en el pueblo mientras sus familiares migran a los Estados Unidos, de aquellas que se tienen que ir a Estados Unidos y aquellas que vuelven después de migrar para reclamar los suyo.

Y es que todas estas señoras no eran actrices profesionales: eran madres, esposas e hijas de migrantes que se organizaron y escribieron esta obra para contar y presentar su propia historia. Mientras lo hacían, estábamos en Estados Unidos buscando tantos teatros y espacios como se pudieran para armar la ansiada gira.

Cuando ya todo estaba listo, la embajada les negó sin explicaciones la visa y el mundo se derrumbó para algunas de ellas. Otras, se arremangaron y nos empujaron a buscar alternativas. Ellas se reunieron y contaron su experiencia de discriminación en el documental “Construyendo la Casa Rosa”.

Los que estábamos en Estados Unidos llegamos a la puerta de dos senadores de Estados Unidos para exigir una revisión de la solicitud. Una de ellas, Rosa DeLauro, llamó a la Embajada y les repusieron la entrevista.

El viaje a Nueva York, fruto de la lucha

Entonces, ese día del año 2010, representaba el fruto de una larga lucha que hoy estaba por conquistar Nueva York. Estas mujeres vendrían a representar su obra y gracias a ello, a encontrarse con sus hijos e hijas después de décadas de separación.

La Casa Rosa conmovió al público que al final de la obra se enteraba que estas eran sus historias y veían a los hijos e hijas de las actrices subir al escenario para darse uno más de esos abrazos guardador.

Las mujeres de Soame Citlalime volvieron a su país todo su pueblo hablaba de las mujeres que habían logrado romper la frontera contando sus historias. Al año siguiente, una lista larga de mujeres esperaba poder integrarse al grupo de teatro, que volvió a Estados Unidos en otras dos ocasiones. Dos años después, cientos de madres de migrantes en municipios y estados vecinos conformaron la Asamblea Popular de Familias Migrantes para poder hacer proyectos que recuperaran su experiencia como mujeres familiares de migrantes y llevarlas a Estados Unidos.

Cuatro años después, en Queens, Nueva York, se llevó a cabo el primer festival NewYorkTlan, que desde entonces y hasta ahora reunificó a más de 100 mujeres de comunidades indígenas y rurales con sus hijos por medio de proyectos. Ese mismo año, el Gobierno de Puebla anunció un programa estatal para apoyar a adultos mayores de 60 años a obtener una visa para poder ver a sus hijos en Estados Unidos, reuniendo a miles de madres con sus hijos.

El avión que aterrizó ese día de 2010 en Nueva York traía más que personas: traía la voz y los sueños de millones de mujeres que luchaban y luchan con todas sus fuerza moral y física para que no se pierda el arraigo y el vínculo familiar.

Postdata

PS1: El pasado 5 de Marzo, Las y los migrantes cerraron dos puentes de Nueva York exigiendo alivio económico para todas las personas que no han recibido ningún apoyo económico durante la pandemia y hoy corren el riesgo de no poder llevar comida a casa o de ser sacadas de casa por no poder pagar la renta. Al final del contingente venía una banda de viento de guerrerense que con sus canciones recordaron a los manifestantes y al gobernador Cuomo que la gente de los pueblos sabe trabajar, pero también sabe luchar. Ve imágenes de la marcha aquí.