La familia no se detuvo cuando los sicarios les ordenaron, por lo que los persiguieron y chocaron su auto para obligarlos a pararse, luego los balearon.
A la nueva generación de migrantes, es decir, hijos y nietos ya no les interesa apoyar a sus comunidades, ya que no tienen arraigo por la tierra de padres o abuelos, pues ellos nacieron en Estados Unidos