Ni el gringo corriéndonos de la tierra que trabajamos, ni el oaxaqueño corriéndonos por gringos, son ejemplos de una discusión profunda que nos ayude a mejorar nuestras condiciones de vida en comunidad.
Texas es un buen ejemplo de la doble moral, pues mientras la compra de juguetes sexuales está regulada, poseer y comprar un arma para matar a un ser humano es visto como un acto de gallardía y deber.
A través de un dispositivo no estamos más conectados, estamos absolutamente aislados, solos, cada vez con más pretextos para no abrazarnos y acompañar las causas justas de la humanidad.