Cambios en la movilidad en Baja California: Cubanos y venezolanos ahora los principales solicitantes de refugio
El informe de ACNUR revela datos clave sobre la movilidad en Baja California, con más mujeres y familias refugiadas que deciden quedarse en el estado.

El más reciente análisis sobre movilidad en Baja California reveló una serie de cambios generados principalmente a partir de la conclusión del programa CBP One.
El informe ¨”Tendencias y desafíos del desplazamiento en México” fue presentado por Dagmara Mejía, titular de ACNUR en Baja California y Sonora y destacó la presencia de mujeres y familias monoparentales en los flujos en tránsito en la región.
Cambios en los perfiles migratorios en Baja California
El informe del ACNUR subraya que, a diferencia de años anteriores donde predominaban haitianos y centroamericanos, actualmente las solicitudes de asilo en Baja California provienen principalmente de Cuba y Venezuela.
Las mujeres constituyen un sector mayoritario en la movilidad con 64%, cifra superior al promedio nacional de 55%. También se identificó un 26% de familias monoparentales en el estado.
Dagmara Mejía señaló que estos datos obligan a rediseñar la atención humanitaria, ya que el perfil de movilidad ha cambiado y requiere estrategias de protección diferenciadas.
El informe explica que las principales razones de salida de los países de origen son la violencia directa, las amenazas y la inseguridad, factores que también impactan en Baja California.
Estas variaciones en la movilidad reflejan cómo este estado recibe poblaciones cada vez más diversas que buscan protección y permanencia en un entorno que ofrece condiciones de integración.
Movilidad en Baja California: Integración, empleo y permanencia
Los datos muestran que en Tijuana y Mexicali el 92% de las personas solicitantes de asilo manifestó su intención de quedarse en el estado durante 2024.
La principal razón fue la posibilidad de encontrar empleo mejor remunerado en comparación con otras entidades. En 2024, el 66% de quienes iniciaron trámites logró incorporarse laboralmente.
El informe señala que incluso quienes tenían la opción de cruzar a Estados Unidos decidieron permanecer, alcanzando un 89% de integración comunitaria documentada.
El empleo, la escolarización de niños y la oportunidad de reconstruir la vida en un entorno más estable fueron las principales motivaciones para permanecer en Baja California.
Este fenómeno confirma que la movilidad en Baja California no solo es de tránsito, sino también de arraigo, con familias decididas a establecerse de manera definitiva en la región.
Baja California, segundo lugar en naturalización
Otro dato relevante del informe es que Baja California ocupa el segundo lugar nacional en número de personas naturalizadas, solo después de Ciudad de México.
En total, se registraron al menos 170 casos de naturalización en la entidad, lo que refleja la culminación de procesos exitosos de integración y protección internacional.
La naturalización simboliza no solo permanencia legal, sino también el acceso pleno a derechos, consolidando a Baja California como un espacio de oportunidad para quienes solicitan asilo.
Este logro es resultado de la colaboración entre ACNUR, instituciones locales y organizaciones como Casa del Migrante, que acompañan los procesos de regularización e integración comunitaria.
La titular de ACNUR en el estado resaltó que estos indicadores son evidencia del esfuerzo coordinado para garantizar que la población desplazada encuentre en Baja California una opción de vida digna.
La naturalización se convierte en un indicador clave de arraigo y de cómo la región se ha convertido en referente dentro del panorama migratorio nacional.
Desafíos y perspectivas de la integración en Baja California
Aunque los avances son notables, el informe también expone retos. Entre ellos, la atención a mujeres en movilidad y familias monoparentales, que requieren apoyos específicos.
En Baja California, el 64% de las personas en movilidad son mujeres, lo que plantea la necesidad de programas con enfoque de género y de protección diferenciada.
Además, el 26% de familias monoparentales refleja una vulnerabilidad particular, ya que muchas mujeres son el único sostén de sus hogares en un contexto adverso.
Otro desafío identificado es garantizar el acceso a documentación, servicios médicos y educación, pues aún existen casos de niños sin acta de nacimiento en la región.
El informe advierte que la integración debe acompañarse de políticas públicas que aseguren igualdad de oportunidades para esta población en constante crecimiento.
En este sentido, la movilidad en Baja California representa no solo un desafío humanitario, sino también una oportunidad de fortalecer el tejido social y económico del estado.
