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Graciela Zamudio Campos, la defensora de migrantes que ahora será jueza en Baja California

De defensora a juez, Graciela Zamudio Campos inicia su labor en el Poder Judicial tras años protegiendo derechos de migrantes.

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Graciela Zamudio Campos inicia su labor como jueza de distrito en Baja California, aportando experiencia en el Poder Judicial y visión social adquirida tras años de activismo.

Inició su cargo el primero de septiembre tras rendir protesta ante el Senado, marcando un nuevo capítulo en su compromiso con la justicia y los derechos humanos.

Nuevo rol en el Poder Judicial

Zamudio explicó en entrevista que como jueza de distrito su función será detener y nulificar actos de autoridades que vulneren derechos humanos de manera directa.

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“Estoy muy emocionada. Voy a ser jueza de distrito en materia mixta aquí en Baja California, esperando la adscripción que determinará mi lugar de trabajo”, expresó la jueza.

Señaló que su experiencia en Alma Migrante le permitirá interpretar los casos con perspectiva social, buscando justicia más allá de la letra estricta de la ley.

La exdirectora detalló que su labor representa un compromiso de inyectar esperanza y confianza en el Poder Judicial durante los próximos ocho años.

Zamudio enfatizó que fomentará la libertad e independencia judicial, manteniendo una conducta ética basada en la protección de los derechos humanos en todos los procesos.

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De igual manera, Graciela destacó que su experiencia previa será clave para enfrentar retos y crear un modelo de justicia más humano, cercano y efectivo para la ciudadanía.

Nuevos compromisos y expectativas

Zamudio asumió el compromiso de mantener un enfoque imparcial, sin vincular su labor judicial a ningún partido político, priorizando siempre la justicia y la ética profesional.

La magistrada subrayó que la transparencia y la participación ciudadana son esenciales para generar confianza en el nuevo Poder Judicial de Baja California.

Explicó que planea organizar foros con colegios de abogados y comunidad, escuchando experiencias reales para fortalecer políticas judiciales y mejorar la impartición de justicia.

Detalló que estos encuentros permitirán generar decisiones judiciales más efectivas, adaptadas a las necesidades de personas en contexto de movilidad y vulnerabilidad.

“Me comprometo a la libertad e independencia como juzgadora, aportando la visión social que me ha enseñado trabajar con esta comunidad de defensores de derechos humanos.”

Subrayó que su compromiso es garantizar que todos los juicios sean justos, equitativos y respetuosos de los derechos humanos.

Inicios de una defensora comprometida

Antes de su nuevo cargo, Graciela Zamudio Campos inició su carrera en la Comisión de Derechos Humanos, protegiendo a personas en movilidad y denunciando violaciones a sus derechos.

La defensora recordó que desde sus primeros años mostró un interés profundo por la justicia social y el acompañamiento legal de migrantes vulnerables.

Señaló que su labor inicial incluyó documentar casos y brindar asistencia legal, enfrentando los vacíos y dificultades del sistema frente a personas desplazadas.

La activista precisó que estas experiencias consolidaron su visión de crear una organización capaz de proteger de manera integral a quienes están en contexto de movilidad.

Indicó que su impulso social la llevó a fundar Alma Migrante, con el objetivo de cambiar la manera en que la ley protege a personas desplazadas.

La exdirectora destacó que su trabajo inicial sentó las bases de un legado en derechos humanos que ahora traslada al Poder Judicial.

Alma Migrante y el Amparo 1597

Graciela Zamudio Campos recordó que uno de los logros más importantes de Alma Migrante fue el Amparo 1597, que protegió a migrantes de detenciones arbitrarias.

La activista explicó que este amparo surgió tras la orden ilegal del exalcalde para colaborar con el Instituto Nacional de Migración, deteniendo personas sin sustento legal.

Expresó que gracias a esta sentencia quedó claro que las autoridades municipales no pueden detener migrantes sin justificación legal, protegiendo derechos humanos fundamentales.

La defensora detalló que este caso generó un precedente clave, ofreciendo a abogados y organizaciones una herramienta efectiva para proteger personas en movilidad.

“El amparo 1597 permitió proteger a las personas migrantes de detenciones ilegales por parte de la Policía Municipal, sentando un precedente importante en derechos humanos.”

La jueza señaló que esta protección beneficia tanto a migrantes como a cualquier persona que enfrente violaciones a sus derechos por autoridades locales.

Legado y visión futura

Graciela Zamudio Campos destacó que su legado se vincula al fortalecimiento de derechos humanos y justicia para personas en movilidad.

Indicó que espera que su paso por Alma Migrante inspire a nuevas generaciones de activistas y abogados a defender causas sociales.

Explicó que su visión futura incluye modernizar el Poder Judicial, incorporando criterios sociales en la interpretación de la ley y los procesos judiciales.

La jueza precisó que la formación de jueces con sensibilidad social permitirá enfrentar mejor los desafíos legales en contextos complejos y proteger a los más vulnerables.

Señaló que la justicia no solo se basa en la norma, sino en garantizar que cada persona reciba protección y apoyo efectivo.

Graciela Zamudio Campos concluyó que su misión será promover un sistema judicial más cercano, humano y comprometido con los derechos de todos los ciudadanos.

Autor(a)

Vivo en la frontera México y Estados Unidos. Mujer de 35 años, estudié Ciencias de la Comunicación y llevo cinco años en el periodismo abordando temas como migración, cultura y derechos humanos. En otra de mis facetas, busco contribuir al registro periodístico de la escena musical independiente que se gesta en Tijuana.

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