Los puentes transfronterizos

Los espíritus de nuestros seres queridos no conocen de fronteras, ellos viajan a sus altares de muertos sin importar en qué lugar del mundo estén
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Las fronteras contemporáneas detienen migrantes pobres y permiten el paso de turistas, armas, mercancías y empresarios.

Foto: Marco Castillo
Los altares de muertos y los espíritus de nuestros seres queridos no conocen fronteras | Foto: Marco Castillo

Pero lo que sus largos muros electrificados, su policía fronteriza y sus leyes no pueden controlar es el paso y traslado de las almas de aquellos que fallecieron y regresan en Noviembre a México y a ver a sus parientes en Estados Unidos.

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Y eso lo sabe Esteban, Zenaida, Ismael, Adelaida y cientos de migrantes originarios de pueblos de México viviendo en Nueva York que organizaron a sus familias y comunidades para instalar altares de muertos tradicionales en las calles de Brookyln y armar un desfile de calaveras y catrinas gigantes de papel maché por las calles del Bronx.

Foto: Marco Castillo

Las comunidades migrantes mexicanas de los municipios rurales y comunidades indígenas viviendo en EE.UU. saben que las almas de los fallecidos vendrán a visitar aquí y allá en sus pueblos de origen, validando y defendiendo a su paso el misterio de la omnipresencia del espíritu humano que establecía la filosofía y la religiosidad prehispánica.

Foto: Marco Castillo

Pero además, el Día de Muertos es una práctica cultural que junta el pasado con el presente. La esquina de Brooklyn o el taller del Bronx donde se instalaron altares de los pueblos por un momento reviven el espíritu, el color y el olor de la antigua Cholula, peor ahora en la capital del mundo.

Los altares de muertos de decoraron Nueva York

Y por si fuera poco, los altares tienen un profundo sentido organizativo. Toda vez que un altar tradicional es elaborado por las familias, convoca y reúne a la comunidad y se acompaña de comida, música y baile. Así fue como el fin de semana se pudieron ver a cientos de familias tomando atole y bailando mariachi en una esquina en Brooklyn o en un taller de tapicería en el Bronx.

Foto: Marco Castillo

Los altares de días de muertos de los pueblos viviendo en Nueva York son un portal que transporta y conecta las almas, revive la nostalgia por un pasado castigado y renueva las esperanzas de que un día podamos cruzar con nuestros cuerpos y nuestros derechos, tal como lo hacen las almas de nuestros seres queridos.

PostData que lo invita a ver el conversatorio sostenido entre representantes de los pueblos originarios viviendo en Nueva York con motivo del Día de Muertos.