De una orilla a la otra: migrantes venezolanos en el Río Grande

De una orilla a la otra: migrantes venezolanos en el Río Grande
Los migrantes venezolanos cruzan la frontera sur y el aumento de personas tomó por sorpresa a un pequeño pueblo de Texas.
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on telegram
Share on email

Los migrantes venezolanos llegan a diario irregularmente a través del Río Grande, el cual divide a Estados Unidos de México, está abrumando a las autoridades en Del Río, Texas.

Del Río es un poblado de 35 mil habitantes, y los que hasta allí llegan también están abrumados. Sin embargo, por la situación que dejan atrás en su natal Venezuela. Sin apenas descansar, se entregan a las autoridades para pedir asilo.

Tal vez te interese:  Venezolanos con más de una nacionalidad sí son elegibles para TPS
Tal vez te interese:  Embajada de Venezuela recibe pasaportes tramitados hasta el 15 de abril

Muchos migrantes venezolanos narran sus historias casi siempre dramáticas por las cuales salieron de su país. Hay desde médicos e ingenieros hasta amas de casa y ancianos en los grupos que llegan. La crisis política, económica y social que atraviesa Venezuela está en el centro de cada testimonio que escuchó un equipo de la Voz de América en un trabajo conjunto con el proyecto Venezuela Migrante del medio Efecto Cocuyo.

“Una Cuba pequeña, esa es la condición de Venezuela”, dijo María Alejandra Mata, inmigrante venezolana. “Lo dejamos todo: nuestra casa, nuestras cosas”, dijo llorando mientras a su lado una adolescente y otra joven trataban de disimular el llanto.

Entre las razones posibles para que sea este y no otro pueblo la puerta de entrada a suelo estadounidense puede estar el hecho de que es más seguro que otros puntos fronterizos. Así lo expuso Ricardo Moreno, Jefe de la estación de la Patrulla Fronteriza en Del Río.

“Las fuentes de inteligencia nos dicen que es más seguro (por) la ciudad de Acuña. En lo que va del año fiscal, hemos detenido a cerca de 131 mil personas, en comparación del año pasado, cuando solamente detuvimos 22 mil”, dijo Morero a la Voz de América.

El incremento de casi 500% tomó por sorpresa a las autoridades migratorias, que en promedio realizan mil detenciones diarias.