Día mundial de las personas refugiadas

México es un país cuya franja fronteriza está militarizada y su autoridad migratoria criminaliza a los refugiados y les priva de la libertad Esta columna fue escrita por Lizeth García Ríos, abogada de asilo del Instituto para las Mujeres en la Migración, AC
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on telegram
Share on email

El derecho al asilo es un derecho humano reconocido en el artículo 14 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que se traduce en la protección de las personas que se ven obligadas a abandonar sus países de origen o de residencia habitual por temores de persecución. Figura que surge a partir de la segunda guerra mundial con la Convención del Estatuto de los Refugiados de 1951 (Convención de 1951) para proteger a las personas de diferentes persecutores. México ratifica la Convención de 1951 en junio de 2000, y se reconoce con rango Constitucional en 2011.

Tal vez te interese:  ¿Crisis migratoria o consecuencia de políticas inhumanas?

De acuerdo con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, hasta febrero de 2021, casi 80 millones de personas en el mundo se han visto obligadas a abandonar sus países en busca de protección, alrededor del 50% son mujeres y niñas. En México, hasta mayo de 2021, la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) había recibido 41 mil 195 solicitudes de asilo, 40% son mujeres.

La mayoría proviene de:

  • Honduras
  • Haití
  • Cuba
  • El Salvador
  • Venezuela

Y las principales oficinas donde se realiza el trámite son:

  • Chiapas
  • Ciudad de México
  • Tabasco
  • Baja California

Muchas mujeres solicitantes de asilo salen de sus países en busca de condiciones de vida digna y esperando encontrar una vida libre de violencia. Entre las causas están la violencia sexual, psicológica, explotación, esclavitud sexual, prostitución forzada, mutilación genital, discriminación por orientación sexual e identidad de género.

Estas condiciones se producen en diferentes ámbitos como el trabajo, instituciones educativas y la comunidad, permitida o perpetrada por los Estados.

La Ley sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político de México establece la violencia en razón de género como un motivo para solicitar y recibir asilo.

Tránsito de migrantes se da principalmente por tierra

El tránsito de sus países a México, casi siempre es terrestre, no suele ser sencillo debido a la:

  • Precariedad económica
  • Falta de documentos de identidad
  • El riesgo a ser víctimas de violencia, por parte del crimen organizado, policías o militares

A su llegada a México se encuentran con un país cuya franja fronteriza está militarizada, una autoridad migratoria que las criminaliza y priva de la libertad por tiempo indefinido; albergues de la sociedad civil colapsados, debido a la falta de espacios seguros implementados por el gobierno mexicano; escasas oportunidades de empleo; y xenofobia y discriminación por parte de las comunidades de acogida.

Tal vez te interese:  Acuerdos entre México y USA dejan fuera necesidades inmediatas de migrantes

Mientras que la emergencia sanitaria por Covid-19 tuvo un impacto devastador que se traduce en el cierre de fronteras, dificultades en el acceso a servicios de salud, desempleo, incremento en la violencia de género, obstáculos en el acceso a la justicia, imposibilidad de incorporarse al sistema educativo, y un retraso en sus procesos de asilo debido a la suspensión de las actividades de la COMAR, situaciones que les generan angustia, incertidumbre, ansiedad y depresión, entre otros trastornos emocionales. En consecuencia, su situación de vulnerabilidad se incrementa en un país donde las políticas y programas dirigidos a apoyarlas resultan insuficientes, debido al presupuesto limitado con el que se cuenta, así como a la falta de perspectiva de género para atender y resolver sus casos de asilo.

Día de las Personas Refugiadas, una oportunidad de reflexión

Por ello, las fechas conmemorativas son una oportunidad para hacer un llamado a reflexionar y expresar nuestra solidaridad con las miles de mujeres valientes que se han visto obligadas a abandonar sus casas, empleos, amigos, historia, cultura, e incluso familia, en busca de una vida libre de violencia para ellas y sus familias.

Además de una oportunidad para reiterar a los gobiernos la necesidad de incluir a las mujeres solicitantes de asilo y refugiadas en la sociedad. Garantizar su acceso a la salud, a la educación y a la justicia, sin discriminación.

Desde el Instituto para las Mujeres en la Migración, AC (IMUMI) reiteramos nuestro compromiso en la búsqueda de estrategias para atender las crecientes necesidades de apoyo psicosocial, protección infantil, prevención y respuesta a la violencia en razón de género, así como asesoría, orientación y representación jurídica durante su proceso de asilo en el país.

El 20 de junio de 2001, se conmemoró por primera vez el Día Mundial de las Personas Refugiadas, establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en el contexto del 50 aniversario de la Convención de 1951. Es tiempo de mirar a las mujeres solicitantes de asilo y refugiadas libres de prejuicios y falsos mitos.