3 de abril de 2025

| Dolar:$20.43

OPINIÓN | La era Biden y las expectativas migratorias

Durante el gobierno Trump, los menores fueron sistemáticamente separados de sus familiares al ser detenidos en la frontera, el gobierno Biden pidió enmendar todos los errores pasados. | Este artículo fue escrito por el Dr. Pablo Pérez Akaki, titular de la Cátedra Elías Landsmanas Dymensztejn – Anáhuac en niños migrantes no acompañados, de la Facultad de Responsabilidad Social de la Universidad Anáhuac México.

En un reciente webinar de la Cátedra Elías Landsmanas Dymensztejn – Anáhuac en niños migrantes no acompañados, que contó con la participación del embajador Arturo Sarukhán, se habló de las expectativas del nuevo gobierno de Estados Unidos hacia el fenómeno de la migración y las expectativas migratorias, dando un viraje hacia una visión más humana y respetuosa del fenómeno que significa, ya de por sí, el movimiento migratorio desde sus localidades de origen hacia su país.

Es claro también que lo que se quiere no es lo que se logrará, como lo señaló el Embajador, la polarización que se ha tenido en ese país es muy grande y aprobar todas las medidas que se quiere es por demás complejo, entre ellas la legalización de una gran parte de la población que vive en las sombras por su carácter no documentado.[1]

Tal vez te interese:  OPINIÓN | Migrante privilegiado que dejó Venezuela
Tal vez te interese:  OPINIÓN | El 2021 y la política migratoria en tiempos de pandemia

La discrepancia que se tiene al interior del país entre las figuras políticas es bastante complicada y áspera. Muestra de ello es el levantamiento de medidas restrictivas en Texas y Mississippi para negocios y personas y el que hizo el presidente Biden.

El ánimo combativo entre las diferentes posturas políticas quizá sea lo más complejo de resolver, al igual que pasa en México en torno a la figura del Presidente y su partido. Entonces es claro que en el tema migratorio hay buenas intenciones, pero complejas circunstancias para poder avanzar en sus logros.

Las políticas migratorias de Trump

En el gobierno anterior se documentaron una serie de violaciones a los derechos humanos, principalmente contra los menores. Durante el gobierno, los menores fueron sistemáticamente separados de sus familiares al ser detenidos en la frontera, se han documentado tratos inhumanos y violentos psicológicamente para los menores, provocando en ellos situaciones de estrés y ansiedad, tal como registró un gremio de especialistas.

Si bien el nuevo gobierno ha pedido enmendar ese tipo de violaciones, la polarización existe y tomará tiempo aminorar los ánimos exaltados que se observaron en las últimas fechas del gobierno previo. El enviar en la agenda del presidente Biden el tema migratorio como uno de los primeros puntos puede ser costoso, pero sin duda muy valiente.

Esto ofrece un mensaje claro para la sociedad de que ellos son parte de ese país.

Además, sería un buen momento para revisar la política migratoria mexicana. Hace dos años se adaptó a las exigencias de Estados Unidos para la contención de la migración en nuestra frontera sur. Todo esto se sumó a la larga historia de denuncias de abusos, violaciones a los derechos humanos, violencia y, en el mejor de los casos, omisión. Como lo señaló el ex embajador, “México no puede exigir al norte lo que no es capaz de ofrecer hacia el sur”.

Y también es muy buen momento para repensar las migraciones, pero desde sus causas, desde el origen. Si bien es un derecho humano buscar su bienestar, los países y las regiones expulsoras de migrantes en México y Centroamérica, principalmente, podrían empezar a pensar y actuar en beneficio de la sociedad.

Aquí es necesaria la creatividad, porque es claro que lo que se ha intentado no ha funcionado para detenerla, sino para maltratar a las personas. Es tiempo de pensar en el bienestar de la sociedad y dejar a la migración como una opción, no como una necesidad. Ojalá este nuevo gobierno de Biden y su influencia en la región ayude a tener una nueva visión de este fenómeno.