Conoce los orígenes y las recetas del pan de muerto y de la calabaza en tacha

El pan de muerto tiene sus raíces en la época prehispánica. | Foto: El Popular.
El pan de muerto y la calabaza en tacha se preparan en México desde la época de la colonia. ¿Quieres saber cuáles son sus orígenes? Aquí te contamos.
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Hoy celebramos el Día de Muertos en México. Cada año esperamos la llegada de nuestros fieles difuntos para que puedan disfrutar de las delicias que les ofrecemos en nuestra ofrenda. Y, por supuesto, este altar no puede estar completo sin dos clásicos de la cocina mexicana: el pan de muerto y la calabaza en tacha.

Es por eso que Conexión Migrante entrevistó a Ximena de la Cruz Abrín, licenciada en gastronomía por parte de la Universidad del Claustro de Sor Juana. Ximena nos contó algunos datos sobre los orígenes de estos platillos. Además, nos compartió dos de sus recetas favoritas para la ocasión.

Pan de muerto

Hay varias historias sobre el origen de este postre mexicano. Ximena de la Cruz nos cuenta que una de ellas tiene que ver con los sacrificios humanos que se hacían en Mesoamérica.

Uno de estos sacrificios consistía en sacar el corazón de una mujer y ofrecerlo a una deidad. Ese corazón se llenaba de amaranto (un elemento originario de la cocina mexicana) y la persona que estaba realizando el sacrificio lo mordía.

Cuando los españoles llegaron a México y vieron este ritual, decidieron darle la vuelta para ajustarlo a sus costumbres. Así, cambiaron el corazón por un pan hecho con trigo. Además, lo cubrían con azúcar pintada de color rojo para simular la sangre.

Con el tiempo se han desarrollado muchas variedades de este platillo. La más famosa es el típico pan de muerto con una pequeña bolita y cuatro huesitos o lágrimas atravesados.

Hay quienes dicen que el centro simboliza un cráneo y los huesitos pueden ser los huesos de humano o las lágrimas que se derraman por la persona que murió. En una interpretación prehispánica, se puede decir que los huesitos son los cuatro puntos cardinales”, cuenta Ximena.

Receta

Esta receta del pan de muerto te alcanza para hacer 11 panes de 100 gramos cada uno. Los ingredientes son:

  • 5 tazas de harina
  • 3 cucharadas soperas de levadura comprimida, desmoronada
  • 5 yemas
  • 3 huevos
  • 90 gramos de mantequilla
  • 1 taza de azúcar
  • 3 cucharaditas de agua de azahar
  • 1 cucharada de ralladura de naranja
  • 1 huevo para barnizar
  • 1 pizca de sal
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Primero se tiene que preparar una “masa madre” para el pan de muerto. Para hacerla, se disuelve la levadura en el agua tibia. Una vez que está bien disuelta, se le agrega media taza de harina y se amasa bien. Esta mezcla se deja reposar por 15 minutos hasta que la masa aumente su tamaño al doble.

Mientras tanto, se tamizan harina, azúcar y sal. A eso se le agrega la mantequilla, las yemas de huevo y los huevos completos. También se mezclan con el agua de azahar y la ralladura de naranja. Cuando esto está bien integrado, se le agrega la primera masa.

Se vuelve a amasar y se deja reposar una hora para que vuelva a crecer el doble de su tamaño. Después se hacen los panes en forma de bollos, las bolitas y los huesitos. Se barnizan los bollitos, se les ponen los huesitos encima, se vuelven a barnizar y se meten al horno entre 20 y 30 minutos.

Deja que el pan de muerto se enfríe y, después, barnízalo con mantequilla derretida para poder revolcarlo en azúcar.

Calabaza en tacha

Ximena nos cuenta que este otro postre se prepara en México desde la época de la colonia. En ese entonces, la calabaza se preparaba en dos calderas donde también se producía azúcar de caña. De estas calderas, una se llamaba tacha. Es por eso que a este postre se le quedó el nombre de calabaza en tacha.

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Ahora ya no se prepara así sino en ollas tradicionales, en ollas de presión o en hornos. Sin embargo, sigue siendo un platillo típico de la temporada. Esto se debe, en parte, a que durante el otoño hay una gran cantidad de calabazas de castilla, que son con las que se elabora este manjar.

Así como con el pan de muerto, la calabaza en tacha se puede preparar de diferentes formas. Hay quienes le agregan tejocotes, guayabas,  clavo y hasta caña. En lugares como Texcoco, México, también es muy común comerla acompañada con leche.

Pero, para no dejarte con el antojo, aquí te dejamos esta receta tradicional que nos compartió Ximena de la Cruz.

Receta

Ingredientes:

  • 1 calabaza de castilla
  • 3 mancuernas de piloncillo
  • 2 cucharadas soperas de cal
  • 1 raja de canela

Primero, haz agujeros pequeños al rededor de la calabaza. Posteriormente, disuelve la cal en 3 litros de agua y sumerge la calabaza en ella durante una hora.

Mientras tanto, pon a hervir el piloncillo y la canela en 4 tazas de agua. Revuelve constantemente para evitar que la mezcla se pegue en la olla.

Escurre la calabaza y sumérgela en la miel de piloncillo. Hazlo de modo que quede impregnada por dentro y por fuera. Después fórrala con papel aluminio, colócala en un refractario y métela al horno por aproximadamente 2 horas o hasta que haya perdido su dureza.

Por último, sácala del horno, déjala enfriar un poco ¡y disfrútala!