Carga pública, uso de armas y discriminación: esto opina Amy Barret, la jueza nominada por Trump

La Comisión de Asuntos Jurídicos del Senado inició el martes 13 de octubre de 2020 el primero de dos días de interrogatorios a la nominada jueza Amy Coney Barrett para la Suprema Corte. | Foto: Reuters, VOA.
Amy Barret es una fiel seguidora de las políticas migratorias de Trump. Por ello, su nominación pone en peligro a miles de indocumentados en EEUU. Con información de The Associated Press.
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Este lunes, el Senado de EEUU comenzó las audiencias para determinar si Amy Barret, la jueza nominada por Trump, sustituirá a Ruth Bader Ginsburg en la Suprema Corte.

Se sabe que Barret es una política sumamente conservadora. En repetidas ocasiones se ha mostrado a favor del uso de armas y ha mostrado una posición dudosa sobre la discriminación. También se sabe que la jueza apoya las políticas migratorias de Donald Trump. Pero, ¿qué ha dicho específicamente sobre estos temas?  Aquí te lo contamos.

Barret y la carga pública

Amy Barret ha fungido como jueza del Tribunal de Apelaciones del Séptimo Circuito. Bajo este cargo, en el mes de junio se opuso a bloquear temporalmente la regla de carga pública.

Ella argumentaba que la ley de inmigración actual y una reforma de bienestar del gobierno de Clinton ya habían limitado la asistencia pública para los migrantes. Por lo tanto, declaró, aquellos que deseaban suspender la carga pública estaban actuando “al margen de la ley”.

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Grupos de defensa de inmigrantes expresaron su rechazo hacia esta decisión. Incluso, acusaron a Barret de estar usando su poder para resolver “disputas políticas”, sin importar que esto afectara a miles de personas.

A favor del uso de armas

Durante un juicio en 2019, Barret propuso que las personas condenadas por delitos no violentos pudieran portar armas. Sin embargo, dos jueces se opusieron a ello.

Como respuesta, Amy Barret dijo que sus colegas estaban tratando a la Segunda Enmienda como “un derecho de segunda clase”. Incluso, insinuó que los opositores violaban las garantías de la Declaración de Derechos de EEUU.

¿Qué hay sobre la discriminación?

También en 2019, Barret participó en el juicio de un hombre que demandó a su supervisor de trabajo por discriminación. Terry Smith, un empleado afroestadounidense, dijo que su supervisor le había dicho un insulto racial antes de despedirlo.

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Barret desestimó el caso y dijo que las palabras del supervisor (quien llamó “negro” a su ex empleado) no contaban como discriminación. También argumentó que esta palabra no había afectado el ambiente laboral del demandante, aunque este último dijo que sufrió angustia psicológica después de lo sucedido.

Años antes, en 2013, otro juez de la corte de apelaciones de Washington había dicho que usar “la palabra con n” basta para generar un ambiente laboral lleno de racismo y hostilidad. Por ello, determinó que la declaración de un demandante era suficiente para tomar cartas en el asunto.

Con información de The Associated Press.