Cecilia, la migrante que estuvo por perder todo en busca del sueño americano Cecilia, la migrante que estuvo por perder todo en busca del sueño americano
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Cecilia, la migrante que estuvo por perder todo en busca del sueño americano
Alejandra Hernandez Vazquez | 10 agosto, 2019
Cruzar la frontera

Un panel de tres jueces en San Francisco dictaminó el jueves 15 de agosto de 2019 que la Administración Trump había violado un acuerdo de conciliación de 1997 que requiere que el gobierno brinde instalaciones "seguras y sanitarias".

Cecilia Guzmán es originaria de Guatemala y en su intento por llegar a EU fue privada de su libertad, golpeada y abusada por el hombre que le prometió la cruzaría al otro lado

Miles de migrantes indocumentados que desean llegar a cumplir el famoso sueño americano, atraviesan por muchas dificultades y muchas veces son víctimas de estafadores que les prometen llevarlos a territorio estadounidenses y caen en manos de personas que se dedican a la trata de personas.

Cecilia Guzmán originaria de Guatemala, fue víctima de un estafador, quien le prometió llevarla a Estados Unidos.

En entrevista para Conexión Migrante, Cecilia contó que la persona que contactó es de Ciudad Altamirano, en México, “él venía mucho a Guatemala, a una aldea que está en el kilómetro 32” y se lo recomendó una supuesta conocida.

“Según hasta me decían que yo bajara para ver qué clase de persona era, entonces toda la gente me hablaba super bien de él, que supuestamente era una buena persona, que con él era seguro”.

“Que le daban el dinero en efectivo y supuestamente los llevaba a Estados Unidos,  él aquí era bien conocido y ahorita ya tenía más de 3 años de que ya no se comunicaba por acá hasta ahorita” dice Cecilia.

Carlos Santa María Torres es el supuesto nombre de la persona que dijo la llevaría, quien fue hasta Guatemala por ella.

Santa María había ido unos 15 días antes de que fuera por ella, debido a que se iría un muchacho de 14 años con él, al cual dejó en su casa en Altamirano.

“Nos juntamos con el niño como a los 18, 19 días ahí en la casa del señor y estuvimos como 5 días”.

A Cecilia la engaño esta persona diciéndole que la llevaría en avión a la Ciudad de México y de ahí a Tijuana, sin embargo, la llevó de la misma manera que al muchacho a su casa en Ciudad Altamirano.

Cuando llegó a la casa del estafador, Cecilia vi que en el lugar también se encontraba el muchacho que días atrás se había ido con este sujeto.

“Incluso yo le pregunté, tú dijiste que nos ibas a llevar en avión y él dijo no pues los planes aquí cambiaron y aquí tu estas en mi rancho no estás en el tuyo y pues que me quedaba a mí, más que quedarme callada “

Esta persona le cobró a Cecilia 5 mil dólares, para supuestamente ayudarla a llegar a Estados Unidos, pero el sujeto no respeto ningún acuerdo, además de que los malos tratos se hicieron presentes.

“Al niño le pegaban en la cabeza porque supuestamente ellos nos dan clases de como hablar mientras estábamos en México para que no digan que somos migrantes o algo así y cuando nosotros no hablamos bien a mí me jalaban en cabello y al niño le pegaban” cuenta Cecilia.

Además, “niño con el que yo iba escuchó que un primo de él intentaba secuestrarlo y el niño le decía que casi no podía dormir de lo que había escuchado”.

Eso no era todo, ya que el señor pedía al niño que le hiciera de comer y que se lo llevará hasta la cama, tampoco los dejaba platicar entre ellos, ya que pensaba que algo estarían tramando.

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Recibían muy poco alimento incluso el niño le conto que en el tiempo que estuvo ahí si bien le iba hacia un tiempo de comida mientras el señor le hablaba a la mamá de este niño para pedirle más dinero, argumentando que su hijo lo necesitaba para estar bien, lo cual era totalmente falso, pues él menor no recibía más que los maltratos de este hombre.

Cabe mencionar que también intentó sacarle dinero al esposo de Cecilia, quien radica en los Estados Unidos.

“En Tapachula cuando llegamos a la casa del señor yo ya estaba mala de las vértebras pero me volví a golpear donde mismo e incluso le llamo a mi esposo diciéndole que él necesitaba dinero para poder curarme”

El esposo de Cecilia le mandó dinero a Santa María, sin embargo, este solo le pagó una sobada y no le dio ni para medicinas

“Ya allá ellos nos pedían (Santa María y su primo) hacer un informe médico” “ellos nos querían cobrar un informe médico por lo de mi caída y al niño porque supuestamente padecía de asma y nos querían cobrar casi mil dólares por ese informe”.

Sin embargo,  el que haría el informe sería el primo de Santa María y “me decía que si ya me había depositado mi esposo, pero como nosotros ya habíamos escuchado esas cosas nos comunicamos con la mamá del niño para que ya no fueran a dar ni un centavo más”.

Cambio de planes

El destino de Cecilia  y el menor se tornó distinto y nunca viajo en avión, fue en autobús donde fue llevada a Nuevo Laredo y no a Tijuana como se había acordado en un principio.

Ahora Cecilia y el menor serían llevados a Nuevo Laredo y no a Tijuana como se había acordado.

“De ahí nos fuimos en autobús, ya no dejó que nos comunicáramos con nuestros familiares, a mí me quitó el teléfono una noche antes, incluso esta persona cuando íbamos trato de abusar de mí” dijo Cecilia.

“Cuando ya íbamos de Ciudad Altamirano, supuestamente para Laredo nos echaron unas pastillas un polvo en un vaso de café, entonces yo probé pero de inmediato se me comenzó a dormir la boca” razón por la que ya no bebieron el café.

Llegando a Laredo, Santa María, los dejo a unas cuadras de migración, dejándolos sin teléfonos, sin dinero, sin identificaciones, ya que les había quitado todo y los había abandonado en un país que no conocían.

“Dios actúa cuando está en silencio, entonces nosotros desesperados vimos a una personas de una papelería, ahí por el edificio enfrente del (IMSS) y a estas personas les alquilamos el teléfono y así fue como nos pudimos comunicar con  nuestros familiares”

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“Entonces ya de ahí la señora nos hizo favor de cambiarnos un dinero para que nosotros más o menos pasáramos una noche y pagáramos un  hotel, porque nosotros la verdad no queríamos dormir en la calle”.

Luego de esto no supieron más de Santa María ni del primo que lo acompañaba y que los abandono, luego de que les robaron todo.

Albergue les niega ayuda

“Fuimos a la casa del migrante y ahí nos pedían un permiso y que nosotros debimos a ver llevado un pasaporte para poder pasar la noche”.

Casa del migrante es un albergue en el cual no les permitieron quedarse, “Nos dijeron que no por el permiso que teníamos que tener y lo fuimos a sacar pero como no teníamos el pasaporte no nos aceptaron, entonces y ahí fue cuando ya no supimos que hacer”

Cecilia y el menor que la acompañaba fueron a dos Casas del Migrante, sin embargo, en ninguno les permitieron quedarse.

“No teníamos como defendernos prácticamente” expresa Cecilia.

Ella cuenta que gracias a que les prestaron un teléfono pudieron comunicarse con sus familiares, ya que ni siquiera en las calles había teléfonos públicos.

Afortunadamente regreso a Guatemala

Afortunadamente lograron escapar porque prácticamente los tenían secuestrados en Altamirano y tiempo más tarde abandonados.

“Yo le marque al señor y le dije que por qué nos había dejado ahí y de ahí ya no nos volvieron a contestar el teléfono”.

“Incluso unas amigas cuando se lograron comunicar con él le pregunto que qué había hecho con nosotros, qué dónde estábamos porque no le daban razón de nosotros y él nada más les decía que nos había dejado ahí en migración”.

Lograron regresar gracias a que la mamá del muchacho contestó y les mando dinero para que pudieran volver, “fue como regresamos a nuestro país “.

Cuando la mamá del niño se logró comunicar con el estafador este se defendió diciendo que no era ningún ladrón, que él no se había robado el dinero, y argumentaba que los federales los habían agarrado.

“Pero por qué no regresaron por nosotros, imagínese ahorita estuviéramos perdidos por allá y ellos nunca se reportaron con nosotros ni con nuestros familiares, a mi esposo ya no le contestaron el teléfono”.

Créame nosotros gracias a dios regresamos con bien, cuando menos estamos contando el cuento, porque para el lugar en el que ellos nos habían dejado no era para que regresáramos”.

Afortunadamente Cecilia y el menor acompañante corrieron con la “suerte” de volver con bien a su casa, sin embargo, Cecilia dice que no se siente segura y teme volver a ver a ese sujeto

“Cambie número y este casi nadie lo tiene porque yo no quiero que este señor tenga comunicación conmigo”.

“Quisiera que se haga justicia para que este señor no siga dañando a más personas” comenta la víctima.

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