La migración que viene, un fenómeno del terremoto

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on telegram
Share on email

No todas las migraciones son de un país a otro. Algunas son provocadas por la furia de la naturaleza.

¿Sabes lo que está en la mente de muchos habitantes de la Ciudad de México en este momento (especialmente si perdieron sus casas en el pasado terremoto)? Decidir si siguen viviendo en la capital o si cambian su residencia a un estado con menos riesgos sísmicos.

El mismo fenómeno que vivió México en 1985.

Los expertos inmobiliarios ya anticipan estos desplazamientos geográficos. Thelsa Mobility Solutions, empresa mexicana especializada en sector inmobiliario y mudanzas, considera que la gente partirá fundamentalmente hacia el norte.

Muchos de esos migrantes provendrán de algunas de las zonas más dañadas durante el movimiento telúrico del 19 de septiembre (las colonias Condesa, Roma, Cuauhtémoc, Narvarte o Letrán Valle, entre otras).

Las solicitudes de informes se han multiplicado y también la petición de presupuestos para mudanzas a diversos puntos del interior de la República, según datos de la inmobiliaria al 22 de septiembre.

Tal vez te interese:  Cómo ayudar desde los Estados Unidos

La experiencia de 1985, basada en cifras del INEGI, nos dice que la gente decidió entonces partir hacia el Norte y Sureste, a estados como Jalisco, Chihuahua, Sonora o Quintana Roo, ubicados en zonas en donde los sismos no son comunes.

Chihuahua y Sonora

En Chihuahua, la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación de Ciudad Juárez está consciente de este posible fenómeno, y da constancia de que, después de 1985 llegaron muchos nuevos habitantes a esta ciudad provenientes del entonces DF.

Entre 1981 y 1990, alrededor de 6 mil 500 personas llegaron de la Ciudad de México a Ciudad Juárez para establecerse en esta última, según consta en los registros del INEGI.

En ninguna otra década se reportó un número semejante de mudanzas entre la capital y este estado.

En aquel entonces, dado que muchas de las viviendas colapsadas se ubicaban en el centro de la ciudad en colonias populares como Doctores, Centro, San Rafael, Buenos Aires u Obrera -y en otras de clase media como la Roma, que entonces no estaba de moda-, el Infonavit otorgó ayudas financieras a los capitalinos que querían mudarse al norte, provocando que muchos de estos migrantes no fueran bien recibidos en Chihuahua.

Tal vez te interese:  Piden Gael y Diego donativos para ayudar en la reconstrucción

En Sonora sucedió algo parecido, llegaron muchos capitalinos temerosos de nuevos sismos pero que, de forma involuntaria o deliberada, alteraron la vida cotidiana de estos sitios intentando imponer su forma de vivir, en vez de asimilarse a la que ya existía ahí.

Fue a partir de este terremoto que inició, como seguramente recordarán algunos, la campaña conocida como: “haz patria, mata a un chilango”.

Los estados norteños que acogieron capitalinos sentían que éstos llegaban, con poco tacto, a tomar su espacio y ocupar sus plazas laborales.

Estados aledaños y sureños

Pero el grueso de la migración se desplazó cerca de su lugar de nacimiento. El terremoto de 1985 provocó un éxodo de más de 700 mil personas hacia los estados aledaños a la Ciudad de México. No eran zonas menos sísmicas que el DF, pero aún había terrenos baratos para recomenzar.

TERREMOTO 2017 (Crisanto Rodríguez)

Un dato para ilustrarlo. Entre 1960 y el año 2000, la población de la Ciudad de México se multiplicó por dos.

Sin embargo, aquella que habitaba los estados que se ubican en la periferia de la capital se multiplicó por 10, nuevamente, según el INEGI.

Fue justo en aquella etapa que el Estado de México se convirtió en el principal “dormitorio” de la Ciudad de México, prácticamente 40% de los habitantes de dicho estado nacieron en la capital y se mudaron a esta zona en los 80’s.

Y la migración tuvo lugar sobre todo a Ecatepec, Nezahualcóyotl y Tlalnepantla.

Tal vez te interese:  Pide Papa Francisco rezar por fallecidos, heridos y rescatistas del terremoto

INEGI confirma que otra de las entidades que recibió un gran flujo migratorio después de 1985 fue Quintana Roo, su población se multiplicó por cinco en la década de los 80.

Las delegaciones que más fugas de capitalinos observaron hace tres décadas fueron Cuauhtémoc, Benito Juárez, Venustiano Carranza y Miguel Hidalgo.

Y hoy, tras el terremoto que nos golpeó también un 19 de septiembre, pero 32 años más tarde, muchos capitalinos analizarán si una mudanza les devolverá un poco de la tranquilidad que la tierra les arrebató. ***

Terremoto 2017 (Crisanto Rodríguez)