Definitivamente la comunidad migrante de forma voluntaria (con gran civismo fiscal) paga sus impuestos y contribuye al bien común y sobran los ejemplos.
Por décadas los medios de comunicación dominantes han pintado de forma caricaturesca a las comunidades indígenas, y es urgente superar el racismo y la discriminación.
La democracia no es solo una forma de gobierno, también es un forma de vida, que implica un ajuste constante tanto en el ámbito familiar como comunitario para que la toma de decisiones importante sea con la participación de todas y todos los integrantes.