Anuncio

Mundo errante | Apostar por el bienestar

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) de México dio a conocer su primer reporte sobre la pobreza multidimensional, en el cual se registra un aumento del número de personas que han salido de la pobreza. Esto significa que entre los años 2018 y 2024 un total de 13.4 millones de mexicanos y mexicanas salieron de la pobreza.

Este dato refleja la apuesta de los gobiernos de la llamada cuarta transformación por el bienestar. Una apuesta basada en política social sostenida y dirigida a ayudar a sectores de la población con programas universales y que coincide con el aumento al salario mínimo de alrededor de un 116 por ciento real. Es decir, la disminución de la pobreza se liga con
mayor salario y con el aumento del gasto en programas sociales que garantizaron una especie de renta básica a jóvenes, mujeres, personas mayores.

Conforme a los datos que ha dado a conocer el INEGI, en el mismo periodo, que coincide con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, las familias mexicanas tuvieron un aumento en el ingreso trimestral de sus hogares de aproximadamente un 16 por ciento. La pobreza extrema pasó de 7 millones de personas a 5.1 millones y la pobreza moderada de 52.2 a 35.8 millones de personas.

Anuncio

Un elemento que se puede añadir a este periodo de apuesta por el bienestar es el de las remesas que envían las personas migrantes desde Estados Unidos a México. Las cifras más recientes divulgadas por el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial, muestran que México, junto con la India y China es uno de los tres países que más reciben remesas.

Los datos más recientes señalan que las personas migrantes enviaron de Estados Unidos a México un promedio de 64 mil millones de dólares entre 2023 y 2024. Es decir, añadido a los programas sociales y al aumento del salario mínimo, los hogares de las familias mexicanas, con base en datos del Banco de México, recibieron 64 mil millones de dólares provenientes de las remesas.

Ligo estos datos con el contraste de la suspensión del estatus de protecciones temporales que empieza a operar en los Estados Unidos y que a la fecha puede afectar a cerca de 60 mil migrantes de Honduras, Nicaragua y Nepal.

Anuncio

Terminar con las designaciones de Estatus de Protección Temporal (TPS en inglés) implica un escenario que permitiría que personas migrantes sean deportadas y no puedan trabajar legalmente en el territorio estadounidense.

Esta medida del Gobierno de Donald Trump se liga con las diferentes y agresivas medidas que está realizando para garantizar las deportaciones masivas de personas migrantes que se encuentran en el país sin autorización legal. Se apuesta por la expulsión y no por la incorporación de una fuerza laboral que genera riqueza y que contribuye con la economía y
el bienestar del país norteamericano y con los de la región.

La lógica de tener una nación cerrada no ve a las personas migrantes como parte de una economía que debe fortalecerse con su incorporación y no debilitarse con su persecución y deportación.

El contraste de la política social entre México y Estados Unidos no solamente es un reflejo de entendimiento de lo social. Es también un contraste de perspectivas entre un proteccionismo nacionalista y la búsqueda del bienestar para las mayorías.

Aquí recordamos algo que ya dijimos antes: las personas que migran a los Estados Unidos aportan beneficios económicos, culturales, políticos. Pagan impuestos, envían remesas, ejercen emprendimientos, se integran en la sociedad, son parte de la vida de las naciones que los reciben, tengan o no papeles.

Con la persecución a las personas migrantes no se combate la recesión y el desempleo, se afrenta a los derechos sociales efectivos y se niega una realidad social que es parte de la esencia de los Estados Unidos.

No es un contraste entre la cultura del esfuerzo y el estado benefactor, es un contraste entre un estado que propicie que la capacidad de las personas migrantes y uno que los entienda como parte de la riqueza material e inmaterial de las naciones. Apostar por el bienestar, incluyendo a las personas que migran, es una apuesta por la gente y por la región. Incluir y no perseguir debería ser la consigna.

Sovrn Pixel