¿Trump tiene el poder para cambiar el nombre de New Mexico a New America?
En más de una ocasión el presidente Trump ha insistido en renombrar el nombre de Nuevo México a New America, pero no es tan fácil como renombrar un lago o un golfo.

Los deseos del presidente Donald Trump de renombrar lugares no se terminaron con el Golfo de México o con el Lago Ontario, pues en las últimas semanas el magnate ha insistido a las autoridades y residentes de Nuevo México a modificar de manera inmediata el nombre del estado para pasar a llamarse New America.
A través de su cuenta en Truth Social, el magnate escribió, sin aportar ninguna prueba, que cambiar el nombre al estado llevaría más prosperidad y relevancia al estado, “el valor de las viviendas y los ingresos aumentarían, ¡y sentirías aún más orgullo al saludar nuestra hermosa bandera estadounidense!”, apuntó.
“¡No somos México, somos los Estados Unidos de América! ¡El nombre le daría un gran valor y prestigio al estado!”
Por otro lado, Trump dijo que la medida permitiría corregir supuestas irregularidades en los procesos de votación locales, en este caso tampoco presentó información que respaldara su afirmación. Pero, Nuevo México es un estado de tendencia demócrata, donde el presidente fue derrotado por seis puntos porcentuales en 2024, y coinciden con la preocupación del Partido Republicano por retener el control del Congreso en las próximas elecciones intermedias, frente al descontento de los votantes por asuntos prioritarios de la agenda nacional.

Sin embargo, esta no es la primera vez que pide renombrar el territorio, pues el pasado mes de septiembre compartió una imagen de un mapa con el nuevo nombre y el de Nuevo México tachado.

¿Trump puede renombrar a New Mexico como New America?
La propuesta sobre Nuevo México, cuyo nombre data del siglo XVI, antes de la fundación de Estados Unidos, cuenta con una fuerte oposición de líderes locales, como la gobernadora demócrata Michelle Lujan Grisham.
No obstante, expertos legales y constitucionales señalan que, si bien el presidente cuenta con facultades ejecutivas sobre ciertos accidentes geográficos que permiten renombrar lugares, como pasó con el Golfo de México y el Lago Ontario, el presidente no posee la potestad constitucional para cambiar legalmente el nombre de un estado de la Unión, un proceso que requeriría inexcusablemente iniciativas y normativas internas del propio territorio estatal.
Para que un estado cambie su nombre, hacen falta seguir un proceso en el Congreso federal y estatal, pero las cosas no son tan sencillas como firmar un decreto presidencial.

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