Al menos 79 niños fueron afectados por gas lacrimógeno durante operativos migratorios en USA: ProPublica

Una investigación de ProPublica reveló que al menos 79 niños en distintas partes de Estados Unidos han resultado afectados por el uso de gas lacrimógeno y gas pimienta durante operativos migratorios que aumentaron debido a la dura política de deportaciones impulsada por Donald Trump.
De acuerdo con el reportaje, los menores sufrieron irritación, dificultad para respirar y otros efectos tras quedar expuestos a estos agentes químicos mientras agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) realizaban operativos o respondían a manifestaciones.
Videos muestran el uso de gas en presencia de niños
La investigación incluye videos en los que se observa a agentes lanzando gas lacrimógeno hacia grupos donde había familias y menores de edad.
En una de las grabaciones, los agentes disparan gas hacia una multitud en la que había al menos siete niños, mientras una persona grita: “¡Hay niños aquí!”. En otro video, se aprecia a elementos federales lanzando botes de gas lacrimógeno contra manifestantes sin que, aparentemente, hubiera una provocación previa.
También se documenta el momento en que un agente de la CBP dispara proyectiles de gas pimienta mientras porta una cámara corporal.
Entre los casos recopilados por ProPublica se encuentra el de una niña de un año, quien comenzó a llorar y tuvo dificultades para respirar después de que un agente lanzara gas pimienta al interior de un vehículo cerca de Chicago.
La investigación sostiene que este tipo de incidentes se ha repetido en diferentes comunidades del país conforme aumentaron los operativos migratorios.
¿Qué dice el DHS al respecto?
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha defendido en varias ocasiones el uso de estos agentes químicos.
Según un portavoz citado por ProPublica, la responsabilidad de que los menores resulten afectados recae en los “agitadores” presentes en las manifestaciones y en los padres que llevan a sus hijos a esos lugares, no en los agentes federales.
Sin embargo, la investigació señala que varios jueces federales han criticado el uso de gas lacrimógeno y gas pimienta por parte de ICE y CBP al considerar que, en algunos casos, hubo uso excesivo de la fuerza.
Uno de los jueces afirmó que los agentes actuaron con “indiferencia deliberada” hacia los riesgos que enfrentaban las personas presentes, incluidos los niños.
Aunque algunos tribunales ordenaron limitar el uso de estos agentes químicos en determinadas ciudades, esas resoluciones solo aplican en las jurisdicciones donde fueron presentadas las demandas, por lo que la práctica continúa en otras partes del país.
No existe una política nacional sobre su uso
De acuerdo con ProPublica, en Estados Unidos no existe un estándar nacional que regule el uso de gas lacrimógeno y gas pimienta por parte de las fuerzas del orden.
Cada corporación aplica sus propias normas, lo que permite que agencias federales como el DHS utilicen estos agentes con mayor libertad en algunas ciudades, incluso donde las policías locales tienen reglas más estrictas sobre el empleo de la fuerza.
Los niños son más vulnerables a estos químicos
Especialistas consultados por ProPublica explican que los niños son especialmente sensibles al gas lacrimógeno y al gas pimienta debido a que respiran más rápido que los adultos y, en proporción a su tamaño, inhalan una mayor cantidad de aire contaminado.
Además, sus vías respiratorias son más estrechas y, por su estatura, permanecen más cerca del suelo, donde el gas suele concentrarse, lo que incrementa el riesgo de sufrir afectaciones respiratorias.

Comentarios (0)
No hay comentarios en esta publicación.