Demandan a ICE por muerte de migrante; solicitó tratamiento médico y falleció asfixiado por guardias

La familia de Geraldo Lunas Campos, migrante cubano de 55 años fallecido el su el pasado 3 de enero de 2026, presentó una demanda millonaria contra los operadores y guardias del centro de detención Camp East Montana, en El Paso, Texas, donde se encontraba tras ser detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), informó The Washington Post.
El problema con la muerte de Lunas Campos es que murió a manos de los oficiales en un incidente que las autoridades locales han clasificado formalmente como homicidio por asfixia.
Esto se sabe de la muerte de Geraldo Lunas
De acuerdo con los registros médicos citados por The Washington Post, Gerardo Lunas solicitó repetidamente durante meses atención especializada para tratar su trastorno bipolar y ansiedad. A pesar de sus constantes denuncias sobre la falta de dosificación correcta de sus antidepresivos y sus declaraciones sobre ideaciones suicidas, el centro no proporcionó el nivel de cuidado necesario.
Tres meses antes de su muerte, los guardias encontraron a Lunas Campos con una sábana atada al cuello. Aunque el personal discutió su traslado a una instalación con mayor capacidad de tratamiento de salud mental, dicha medida nunca se ejecutó.
En noviembre de 2025, pasó cuatro días sin recibir sus medicamentos. Testigos y documentos señalan que el día de su muerte, el personal se negó nuevamente a entregarle su medicación, lo que derivó en la confrontación fatal.
Hay versiones contradictorias sobre el deceso
Sin embargo, en este caso difieren las versiones oficiales y las declaraciones de la familia. Por un lado, la demanda asegura que cuatro guardias inmovilizaron a Lunas Campos mientras estaba esposado, aplicando presión sobre su cuello y pecho hasta que perdió el conocimiento, ignorando sus gritos de que no podía respirar.
Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sostiene que Lunas Campos intentó quitarse la vida y que el personal de seguridad intervino para “salvarlo”. Una carta del FBI indica que el detenido se resistió cuando los guardias intentaron colocarle grilletes, lo que llevó a un forcejeo en el suelo antes de notar que estaba en apuros médicos.
La muerte de Lunas Campos, clasificada como homicidio por el médico forense del condado de El Paso, ha atraído una atención inusualmente alta debido a que los homicidios bajo custodia de ICE son extremadamente raros. Este suceso es uno de los 21 fallecimientos registrados en centros de ICE en lo que va de año, cifra que apunta a establecer un récord anual de muertes bajo custodia.
La preocupación por el uso de la fuerza en estos centros, que incluye el uso de descargas eléctricas, gas pimienta, sillas de sujeción y maniobras de derribo, ha llevado al Inspector General del DHS a iniciar una investigación sobre el incremento de las fatalidades y el uso de fuerza excesiva.
Tras una evaluación que determinó que el centro no cumplía con los estándares federales, el DHS decidió terminar el contrato con Acquisition Logistics, la empresa que supervisaba Camp East Montana al momento del incidente. Pese a esto, hasta la fecha no se han presentado cargos criminales ni se han anunciado medidas disciplinarias contra los guardias involucrados. El caso sigue bajo investigación activa por parte del FBI, mientras la familia de Lunas Campos busca una indemnización superior al millón de dólares por la negligencia y la muerte de su ser querido.

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