4 cambios de “la migra” bajo el nuevo mando del DHS
Tras el relevo en la secretaría del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), las tácticas de control migratorio en Estados Unidos han tomado un giro hacia la discreción. Desde que Markwayne Mullin asumió el cargo el pasado 24 de marzo (sustituyendo a Kristi Noem), la estrategia de “exposición total” ha sido reemplazada por operativos de bajo perfil.
1. Freno a centros de detención masiva
El secretario Mullin suspendió temporalmente la adquisición de grandes almacenes destinados a retener migrantes, una estrategia que la administración anterior había iniciado a finales de 2025. El funcionario indicó que esta pausa servirá para auditar los contratos y las políticas impulsadas por su predecesora.
2. Menos operativos públicos
El DHS busca ahora intervenciones menos visibles. En declaraciones para The Washington Post, Mullin planteó evitar la exposición constante de los agentes en la vía pública y priorizar operativos de bajo perfil. El objetivo es reducir el impacto visual de las detenciones en las comunidades migrantes, aunque siguen ocurriendo afuera de Cortes de Inmigración.
3. Orden judicial obligatoria para entrar a domicilios
Otro de los cambios más importantes que se analiza es exigir que el ICE presente órdenes firmadas por jueces federales para poder ingresar a casas. Con esto, se busca dejar de usar las autorizaciones administrativas que se utilizaban anteriormente, elevando el requisito legal para entrar a propiedad privada.
4. Caída en las cifras de detención
Los números reflejan este cambio de ritmo. Según datos de la Coalición contra la Deportación Masiva y TRAC Immigration:
- Los arrestos diarios en comunidades bajaron de 800 en diciembre a menos de 500 en marzo.
- El número total de detenidos por ICE pasó de un pico de 70 mil 766 en enero a 60 mil 311 a principios de abril.
A pesar de la baja en las cifras, el secretario Mullin fue claro en su postura durante una entrevista con Fox News: “No vamos a bajar el ritmo. Vamos tras los inmigrantes indocumentados, y nos encantaría que se fueran por su propia voluntad”.
Este ajuste marca una menor visibilidad en las calles, mientras el DHS redefine cómo utilizará su infraestructura este 2026.
Con información de La Nación.
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