El sistema de albergues para migrantes de San Diego atraviesa una crisis debido a cambios en las políticas migratorias federales que han reducido significativamente la llegada de solicitantes de asilo.
The San Diego Union Tribune informó que durante un año y medio, el albergue de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en Logan Heights operó a su máxima capacidad, atendiendo a migrantes en situación vulnerable.
Cierre de albergues y despidos masivos
El cierre del sistema de citas CBP One redujo la demanda en los albergues, obligando a organizaciones como Caridades Católicas y Jewish Family Service a tomar medidas drásticas.
Ambas organizaciones anunciaron el despido de 188 empleados en total. Caridades Católicas cerrará sus dos albergues en San Diego e Imperial, mientras Jewish Family Service ajustará sus operaciones.
La disminución de solicitantes de asilo responde a medidas federales implementadas el año pasado. En febrero de 2024, hubo 31 mil 562 encuentros migratorios; el mes pasado, solo mil 650 casos registrados.
El pastor Scott Santarosa lamentó la situación, destacando la importancia del apoyo comunitario. “Tenemos que adaptarnos a las nuevas situaciones”, afirmó en una misa dominical.
A pesar del cierre de albergues, las organizaciones buscan formas de continuar su apoyo, incluyendo asistencia legal y recursos para inmigrantes que permanecen en la región.
Impacto en la frontera y respuesta gubernamental
El sector de San Diego fue el corredor fronterizo más transitado en 2023. Con la disminución de cruces, las autoridades han reorientado recursos para mejorar la seguridad fronteriza.
La Patrulla Fronteriza reportó que los encuentros diarios cayeron de mil 500 a solo 40. En respuesta, CBP anunció el cierre de centros de procesamiento de migrantes en Otay Mesa.
Hilton Beckham, portavoz de CBP, aseguró que la Patrulla Fronteriza tiene la capacidad de gestionar la situación sin instalaciones temporales.
“Redirigiremos recursos a otras prioridades”, declaró.
El gobierno federal ha destinado fondos adicionales a la seguridad. Sin embargo, organizaciones locales afirman que la falta de financiamiento afecta directamente a los migrantes y la infraestructura de ayuda.
Sistema de albergues para migrantes de San Diego en incertidumbre
En Tijuana, la Casa del Migrante también enfrenta dificultades financieras debido a la reducción de fondos provenientes de Estados Unidos, lo que podría afectar a cientos de personas.
El director del albergue, Pat Murphy, pidió ayuda a la comunidad para continuar operando por lo que mantiene activa una campaña de recaudación.
“Estamos en un momento crítico, sin saber si podremos continuar o no”, expresó Laura Catalina Pabón, encargada de financiamiento.
Wilver Arteaga y Cristina Martínez, migrantes salvadoreños, buscaban llegar a Estados Unidos, pero ante las restricciones actuales, consideran establecerse en México mientras buscan otras opciones.
Los refugios han sido fundamentales para apoyar a migrantes en su travesía. Con las nuevas políticas, su continuidad dependerá del financiamiento y de las estrategias de adaptación.
El futuro del sistema de albergues para migrantes de San Diego sigue siendo incierto. Las organizaciones buscan soluciones para seguir brindando apoyo a quienes lo necesitan.