Migrantes indocumentados solo podrán abordar aviones para “autodeportarse”
La Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) anunció que las personas que iniciaron un proceso de asilo a través de la aplicación CBP One ya no podrán viajar en avión dentro de los Estados Unidos y que los únicos aviones que podrán abordar serán aquellos que los lleven de regreso a sus respectivos países.
La decisión llega de parte de la nueva Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, en declaraciones a la cadena Fox News, un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) aseguró que Noem estaba revirtiendo “la horrenda política de la era Biden que permitía a los extranjeros en nuestro país ilegalmente volar en jet y hacerlo sin identificación”.
¿Qué sabemos de la medida para impedir viajar en avión dentro de los estados unidos a los beneficiarios de CBP One?
En Estados Unidos, aquellas personas que entraron al país bajo el estatus de libertad condicional o permanezcan a la espera de su proceso migratorio están imposibilitados de viajar en vuelos nacionales, a menos de que el propósito de su traslado sea “para la deportación”.
Desde enero de 2023 hasta finales de 2024 la aplicación CBP One benefició a más de 900.000 inmigrantes que programaron citas en los puertos de entrada estadounidenses.
En el caso de viajar, los solicitantes de asilo deben acudir periódicamente a su corte de inmigración, por lo cual las personas no pueden dejar con facilitad el estado donde se encuentran. Además, si un migrante cambia de domicilio debe informar de esto al Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), pues en caso de no hacerlo su caso se considerará abandonado y se girará una orden de deportación en su contra.
Lo mismo aplica a dejar el país, si una persona deja EE.UU. sin notificar a USCIS su solicitud de asilo se considerará abandonada y ya podrá regresar a la Unión Americana.
¿Para qué servía la aplicación CBP One?
Esta aplicación, registraba fotos y datos biométricos de las personas a las que se le permitió la entrada al país con libertad condicional, servía de identificación para que las y los migrantes pudieran abordar vuelos domésticos. Sin embargo, en su primer día en la Casa Blanca, Trump eliminó el programa creado por el expresidente estadounidense Joe Biden.
En una publicación en redes sociales, el vicepresidente JD Vance dijo en una ocasión que le resultaba “increíble” que los demócratas crearan esta aplicación “para facilitar la migración ilegal”.
Muchos justifican el anuncio bajo el lema de la seguridad nacional y el peligro que significa la entrada de “ilegales” a territorio estadounidense. Además, hacer “cumplir la ley”, en este caso la Real ID Act, que exige identificación a quienes accedan a determinadas instalaciones, entre ellas los aeropuertos.
La agencia federal a través de un mensaje en X, anunció:

“La TSA ha dejado de utilizar la aplicación CBP One. Los extranjeros ilegales que anteriormente tenían su identidad establecida utilizando CBP One sólo se les permitirá en el puesto de control si TSA puede determinar que el propósito del viaje es para la deportación o el movimiento entre los centros de detención”.

La eliminación de apoyos para migrantes indocumentados, impacta directamente a casi 13 millones de personas en EE.UU., restringiendo aún más sus opciones de movilidad y aumentando la incertidumbre sobre su permanencia en el país, a menos que cuenten con el llamado Real ID, una medida que establece requisitos mínimos en la emisión de licencias de conducción y tarjetas de identificación estatales.
