Autoridades de Florida se oponen a la construcción un nuevo centro de detención para menores migrantes

Planean construir otro centro para menores migrantes en Florida; Funcionarios se oponen
El alcalde del condado de Orange y legisladores se opusieron a las medidas del gobierno federal para construir un centro de detención para niños migrantes.
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Jerry Demings, alcalde del condado de Orange, Florida, y un grupo de legisladores federales y estatales declararon este lunes su oposición a las medidas del gobierno federal para establecer un centro de detención permanente para niños migrantes no acompañados en el condado de Orange.

La Florida central podría albergar a menores migrantes no acompañados debido a una afluencia de niños detenidos por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), de acuerdo con una carta que fue enviada en julio por Demings, para los legisladores y alcaldes del estado de Florida.

Demings y el representante estadounidense, Darren Soto; las senadores estatales Linda Stewart y Víctor Torres; así como los representantes estatales Carlos Guillermo Smith y Anna Eskamani, en dos conferencias de prensa respondieron a las revelaciones sobre que el Departamento de Salud y Servicios Humanos, había puesto a lo que Demings llamó “una investigación” en una propiedad específica en el sur del Condado de Orange.

Demings declaró que no recibió ninguna indicación formal sobre el plan del gobierno federal hasta que se presentó la “investigación” de terceros para una propiedad que ahora es un motel llamado Travelodge.

El alcalde, añadió, que solo se trataba de una investigación y que no tiene ninguna indicación oficial de que el centro esté siendo planeado para ese sitio. Dijo que la propiedad actualmente no tiene la zonificación necesaria para un centro de detención de refugiados.

Soto, Stewart, Torres, Smith y Eskamani anunciaron previamente su oposición a cualquier nuevo centro de detención federal para niños no acompañados separados de sus padres o que lleguen solos a la frontera de Estados Unidos.

“Este tema en particular es divisivo no solo para el Condado de Orange sino también para nuestra nación…Preferiría que no seamos el lugar en el cual el Departamento de Seguridad Nacional del Departamento de Salud y Servicios Humanos reubicara un centro de refugiados aquí en nuestra comunidad para niños no acompañados”, dijo Demings.

Existen dudas sobre si el condado de Orange puede evitar la apertura del centro de detención

Demings dejó algunas dudas sobre que el condado podría hacer algo para evitar que la Oficina de Reasentamiento de Refugiados del Departamento Federal abra un centro de detención para menores, si compra la propiedad y sigue sus políticas.

El gobernador de Florida, Ron DeSantis, también mantiene una posición de no saber mucho y tener poco que decir en el proceso.

Lo que provocó reprimendas de los legisladores demócratas que habían celebrado una conferencia de prensa en Orlando, con Latino Justice y el alcalde de Kissimmee, José Álvarez, un par de horas antes que Demings.

El representante estadounidense Darren Soto insistió en que el estado ciertamente tiene la autoridad.

Mientras que la senadora Stewart, quien ha escrito dos veces a DeSantis implorándole que use su relación con Trump para detener el centro, sostuvo que el gobernador está tratando de evitar el problema.

“El Gobernador necesita opinar sobre esto o va a decir que está perfectamente bien, no tengo ningún problema. O va a decir: Voy a intervenir. No he escuchado de ninguna manera “, dijo Stewart.

“Es una pena que el gobernador diga que no sabía”, dijo Álvarez.

Demings, por su parte, no entró en ninguna objeción específica, aparte de citar la naturaleza divisiva de las políticas de la administración del presidente Trump al tratar con migrantes indocumentados y particularmente niños que intentan ingresar a la Unión Americana.

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“Agilizar los procesos para llevar a niños a entornos familiares”

Soto y otros pidieron, como alternativa a más centros de detención, más trabajadores de casos federales, jueces y abogados de inmigración que agilicen los procesos para llevar a los niños a entornos familiares.

Ya sea con familiares estadounidenses o familias de acogida, mientras se procesan sus solicitudes de asilo, en lugar de dejarlos indefinidamente en centros de detención, como lo ha propuesto la administración Trump.

“Comencemos desde el principio”, dijo Soto.

“Muchos de estos niños abandonaron países como El Salvador, Nicaragua y Honduras en Centroamérica, donde se enfrentan a la violencia de los carteles de la droga. Y hacen un viaje de amor, algunos con sus padres y otros no acompañados, haciendo un viaje de más de 1,000 millas”, añadió Soto.

“Pero a partir de ahí, la crisis manufacturada ha sido causada por la desaceleración del proceso de procesamiento de estos niños y hacer que vayan a familias de acogida”, dijo Soto.

“Hay personas esperándolos aquí en los Estados Unidos. Pero en cambio, tenemos niños detenidos en la frontera y detenidos en centros de detención. Está claro que estas instalaciones no funcionan. Hemos tenido que ver morir varios niños al cuidado del gobierno de los Estados Unidos”, expresó Soto.

“No sabemos que significa la detención indefinida”

Soto se comprometió a utilizar su puesto en el Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes, que supervisa el Departamento de Vivienda y Servicios Humanos, y las negociaciones presupuestarias en el Congreso para tratar de evitar que se abran las instalaciones del Condado de Orange.

“Las reglas del tratamiento de los niños son inhumanas”, dijo Stewart.

“La detención indefinida no parece legal. Y estas reglas parecen cambiar cada dos días. Y eso podría significar uno o dos años. No sabemos qué significa la detención indefinida”, añadió Stewart.

“Esta es una crisis fabricada por una administración que es racista y xenófoba”, dijo Eskamani.

“Lo ha demostrado más de una vez…Si realmente hay una crisis en la frontera, hay personas que quieren hacer algo al respecto. Lo único que le importa a esta administración es causar terror a las personas que se parecen a mí”, añadió Eskamani.

“Es una falsa elección pretender de alguna manera que la única forma en que podemos responder a un aumento en los cruces fronterizos ilegales es con más centros de detención, más trato cruel e inhumano”, dijo Smith.

“Este es un tema bipartidista. Este no es un problema demócrata o republicano. Este es un problema humano”, añadió Álvarez.

Excepto aquellos funcionarios electos que han expresado su oposición al centro de detención de la Oficina de Reubicación de Refugiados de la Florida Central para niños no acompañados, hasta ahora, todos son demócratas.

Con información de agencias.