¿Qué hacer con tu casa en Estados Unidos si eres deportado?

¿Qué hacer con tu casa en Estados Unidos si eres deportado?
Muchas cosas pueden pasar al ser deportado y aunque es lo último en lo que queremos pensar, hay que estar preparados para cualquier situación
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Prácticamente uno de cada dos migrantes mexicanos en Estados Unidos es dueño o está adquiriendo una casa propia en este país, según estimaciones de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

Esto significa que prácticamente dos millones de casas, son propiedad de mexicanos en territorio estadounidense y son el hogar de unos cinco millones de personas. Pero no todas han sido terminadas de pagar.

¿QUÉ PUEDO HACER?

  • YO SOY EL DUEÑO:

Si eres deportado y sabes de antemano que no podrás regresar a territorio estadounidense durante varios años. O quizás tengas que renunciar de forma definitiva a vivir ahí, tienes que tomar medidas.

Debes analizar la opción de vender tu casa. Como sabes, es un proceso que toma tiempo y, dado que tú no estarías físicamente ahí, debes nombrar un apoderado legal que haga las gestiones en tu nombre.

O contratar los servicios de un agente de bienes raíces estadounidense que te ayude y asesore en este proceso.

  • MI ESPOSA (O) Y YO SOMOS DUEÑOS:

Cuando una pareja es propietaria de un inmueble, o de una hipoteca, y solo uno de los dos es deportado. El que se va debe considerar seriamente la posibilidad de ceder sus derechos legales a su cónyuge.

Es muy importante que la relación entre ambos sea sana y que exista confianza absoluta, porque una de las personas se convertirá en el o la representante de los derechos y patrimonio de los dos.

En términos legales, si los dos son ‘codeudores hipotecarios’, el migrante que será deportado debe obtener el permiso de su acreedor (el banco o la entidad financiera que otorgó el crédito) para ceder derechos a su pareja, quien se convierte en la persona responsable de pagar.

Si tu casa ya está libre de hipoteca, entonces el cónyuge que se queda es quien tendrá el poder para vender o tomar decisiones sobre el inmueble.

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Es posible, pero hay una serie de requisitos que debes cumplir. Y debes asegurarte de que tu inquilino será un pagador puntual, porque eres tú quien mantiene el compromiso de pagar la hipoteca ante el banco. Y si tu arrendatario deja de pagarte, eres tú quien perderá la vivienda sin importar cuantos años de tu vida hayas dedicado a pagar puntualmente tu hipoteca.

¿HAY MÁS OPCIONES?

Sí. Existen algunas herramientas financieras que puedes explorar.  Te las enumeramos.

  • Indulgencia especial: Si tú debes repatriarte y tu pareja se queda en EEUU -y tú le has cedido derechos legales para representarte- debe acercarse a su banco a preguntar si tiene derecho a este tipo de indulgencia, que consiste en pedir que el pago de la hipoteca se reduzca, o se suspenda, durante algunos meses, mientras encuentras una solución a tu problema migratorio (o al de tu pareja). No es un hecho que la obtengas, pero es útil pedirla.
  • Revisión de plazos: Puedes solicitar que te expliquen si es viable un refinanciamiento de tu hipoteca. Es decir, intentar que te ofrezcan una tasa de interés menor o un plazo más largo para pagar (lo que reduciría tus pagos mensuales). O una combinación de ambas. Las tasas de interés tienden a repuntar a nivel internacional, y no siempre será posible, pero el que no arriesga, no gana.
  • Venta de tu vivienda: Si decidieron, que lo mejor es regresar a México de forma definitiva. Pero no quieres perder el dinero y esfuerzo que has invertido por años en la adquisición de una propiedad en EEUU, así que deseas explorar la posibilidad de vender, antes que perder tu vivienda.

Actívate. Acércate a tu banco de inmediato, porque si dejas pasar el tiempo y se acumulan pagos vencidos, corres el riesgo de simplemente perder tu propiedad. Y ésta sería puesta a remate. Lo que tú necesitas es evitar que esto suceda, intentar una venta privada (llegar a un acuerdo con un comprador interesado que te compraría la vivienda, con una parte del dinero se liquida la hipoteca, y si hay un sobrante, es para ti).

Si tienes más dudas, busca a tu consulado. Pídele asesoría directa. Es su obligación orientarte y ayudarte.