Sobrevivientes al incendio en estación migratoria de Ciudad Juárez enfrentan secuelas
Los sobrevivientes al incendio en la estación migratoria de Ciudad Juárez enfrentan secuelas profundas, luchando por justicia y reparación integral.
Los sobrevivientes al incendio en estación migratoria de Ciudad Juárez siguen enfrentando secuelas físicas y emocionales, mientras claman por justicia.
De acuerdo a la información presentada en el diario La Jornada, los migrantes afectados siguen luchando por recuperar lo perdido, mientras continúan sin obtener la justicia que se les debe.
Secuelas profundas tras el incendio
Varios migrantes que sobrevivieron al incendio en la estación migratoria de Ciudad Juárez continúan viviendo con las consecuencias físicas y emocionales de aquella noche fatídica.
Enrique, Eliseo y Wilson son algunos de los afectados que todavía padecen secuelas graves. Enrique enfrenta problemas de memoria, Eliseo sufrió la amputación de una mano, y Wilson, daño motriz y neurológico.
Wilson, además de los daños físicos, tiene afectaciones en riñones y pulmones. Tras ser trasladado a El Paso, Texas, para recibir atención médica, su estado de salud es crítico.
El hecho de vivir en un albergue y no poder recibir visitas de su familia agrava su situación. La separación de sus seres queridos es otro factor que contribuye a su dolor emocional.
Eliseo también sufre las consecuencias físicas de la tragedia. Aunque se encuentra en proceso de recuperación, las secuelas siguen interfiriendo en su vida diaria, dificultando su estabilidad.
Justicia limitada para los sobrevivientes al incendio en estación migratoria
Marcos Zavala, abogado de la Fundación para la Justicia, resaltó que, después de dos años del incendio en la estación migratoria, aún no se ha logrado una sentencia contra los responsables.
El incendio dejó 40 personas muertas y 27 heridas, originarias de países como Venezuela, Honduras, Guatemala, El Salvador y Colombia. La justicia sigue siendo un tema pendiente.
El hecho de que dos de los acusados se hayan fugado demuestra la impunidad que prevalece. Además, la reparación integral del daño no ha sido una prioridad en el proceso judicial.
El comisionado del Instituto Nacional de Migración (INM), Francisco Garduño, enfrenta cargos por ejercicio ilícito del servicio público. Sin embargo, se le concedió la suspensión condicional del proceso.
Una de las condiciones de esta suspensión es que Garduño ofrezca una disculpa pública a las víctimas. Sin embargo, el avance hacia una verdadera reparación del daño sigue siendo escaso.
El dolor de un sobreviviente
Enrique, uno de los sobrevivientes guatemaltecos de 26 años, compartió su experiencia tras el incendio. En una entrevista, relató cómo aún lidia con problemas de memoria tras el trágico evento.
El joven, quien ahora reside en Estados Unidos con sus hijos y su hermano, explicó que después de ser intubado durante 25 días, su salud sigue siendo frágil. Las secuelas del incendio siguen afectando su vida.
Enrique contó cómo la tragedia comenzó mientras él descansaba. Estaba agotado y preocupado por las deudas que dejó en su país. Al despertar, los gritos de los demás migrantes lo alertaron sobre el fuego.
Narró que no tuvo más opción que refugiarse en el baño. Abrió el agua para intentar protegerse del calor y las llamas, mientras el fuego avanzaba rápidamente en la estación migratoria.
A pesar de haber sobrevivido, las secuelas han afectado gravemente su capacidad para lograr estabilidad laboral y continuar con sus planes. Su sueño de comprarle una casa a sus padres se ve más lejano.
Impacto en las familias de los sobrevivientes
El sufrimiento de los sobrevivientes no solo afecta a los migrantes, sino también a sus familias. Enrique mencionó que la salud de su madre empeoró debido al dolor y la angustia que le causó el incendio.
“Me siento muy triste por ella”, expresó Enrique.
Las secuelas del incendio han generado un dolor compartido entre los migrantes y sus seres queridos, que también padecen la tragedia.
Aunque ha logrado obtener un permiso humanitario para vivir en Estados Unidos, las secuelas del incendio siguen siendo un obstáculo importante para alcanzar sus metas.
La Fundación para la Justicia, junto con otras organizaciones, sigue luchando por los derechos de los sobrevivientes, demandando atención médica y una reparación integral que les permita superar el trauma.
Las organizaciones civiles que acompañan a las víctimas insisten en que es necesario garantizar una justicia plena y que los responsables del incendio enfrenten las consecuencias de sus actos.

