México lanza por primera vez un índice de integración para personas migrantes

La falta de empleo, la discriminación y el abuso de autoridades son solo algunas de las barreras que enfrentan las personas migrantes en México. Para visibilizar estos retos y generar políticas públicas más efectivas, se ha comenzado a hacer, por primera vez en el país un Índice de Integración para personas en situación de movilidad, durante la conferencia “Semillas en Trayectoria”.
Se trata de una herramienta pionera en el país, desarrollada de manera colaborativa entre organizaciones civiles, académicas y defensoras de derechos humanos, con el objetivo de mostrar datos concretos sobre las condiciones de vida de las personas migrantes y con ello abrir paso a soluciones más útiles.
¿Por qué es importante un índice de integración?
El índice tiene como primer objetivo centrar la mirada en las personas migrantes, quienes muchas veces son responsabilizadas injustamente de problemas sociales o económicos.
Frente a las narrativas que las presentan como amenaza, esta herramienta busca poner en el centro su derecho a construir una vida digna y a formar parte activa de las comunidades en las que viven.
Además, permitirá medir el grado de inclusión y participación real que tienen en la sociedad mexicana. La idea es clara: para transformar, primero hay que entender la realidad. Y este índice permitirá hacerlo con datos, no con prejuicios.
Integrarse no es solo no ser discriminado
Durante el evento, se enfatizó que la integración no puede reducirse a la ausencia de violencia o discriminación, ni a ofrecer refugio temporal.
De acuerdo con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la integración es un proceso bidireccional de adaptación mutua, en el que las personas migrantes se incorporan a la vida económica, social, cultural y política del país, y la sociedad de acogida crea oportunidades reales para facilitar esa inclusión.
¿Cómo se medirá la integración?
El Índice “Semillas en Trayectoria” está diseñado para medir de forma concreta y contextualizada la integración en diferentes regiones del país. Algunas de las variables clave que contempla son:
- Tasa de empleo formal e informal
- Porcentaje de personas migrantes discriminadas en oficinas de gobierno
- Rechazos injustificados a créditos o servicios financieros
- Acceso a campañas de vacunación dirigidas a población migrante
- Becas universitarias otorgadas a personas migrantes
- Porcentaje de personas que no contratarían o no rentarían a alguien migrante
Este enfoque integral permitirá saber qué tanto se está cumpliendo el derecho a la inclusión, y en qué lugares del país se requieren acciones urgentes para evitar que la exclusión se normalice.
¿Quiénes son las personas migrantes en México?
Durante la conferencia se compartieron algunos datos iniciales que han obtenido, los cuales provienen, en parte, de la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS), que abordó los distintos perfiles de la población migrante en México:
- Migrantes internos mexicanos: 83.2%
- Migrantes de EE.UU. o Canadá: 7.13%
- Migrantes de otros países: 6.11%
- Mexicanos retornados (que vivieron en el extranjero): 3.54%
Todos estos grupos enfrentan obstáculos comunes: desde la falta de empleo formal hasta la ausencia de políticas públicas que les permitan acceder a derechos básicos.
Principales barreras identificadas
Entre los problemas más reportados por personas en situación de movilidad están:
- Falta de empleo – 44.1%
- Falta de recursos económicos – 16.1%
- Discriminación por venir de otro lugar – 13.2%
- Abuso de autoridades – 6.2%
- Irrespeto a sus costumbres y tradiciones – 5.9%
- Violencia y hostigamiento – 3.35%
- Falta de atención de autoridades migratorias – 5.14%
Estos datos reflejan una realidad estructural que limita seriamente el derecho a la integración, y refuerza la exclusión, especialmente hacia personas migrantes de otros países y mexicanos retornados.
¿Qué piensa la sociedad mexicana sobre la migración?
Otro dato relevante que se presentó durante el evento provino de una pregunta incluida en ENADIS:
¿Qué debería hacer el gobierno ante la llegada de inmigrantes centroamericanos u otros que huyen de violencia o desastres?
Las respuestas muestran una sociedad dividida:
- Ubicarlos en refugios hasta que puedan regresar – 46.1%
- Darles papeles para vivir y trabajar en México – 36%
- Regresarlos a su país – 15.5%
- Cerrarles las fronteras – 2%
Aunque las posturas abiertamente xenofóbicas son minoritarias (17.5% en total), representan millones de personas con una visión de exclusión. Y aunque la opción más votada sugiere una respuesta más humanitaria (ubicarles en refugios), pocas personas piensan en la integración como un proceso a largo plazo.
El panorama es claro: en México, la integración aún no es una realidad plena para las personas migrantes. Aunque existe cierta apertura social y avances institucionales, las barreras estructurales persisten.
El Índice “Semillas en Trayectoria” representa un paso necesario para cambiar eso. Integrar no es solo permitir cruzar una frontera o brindar refugio temporal: es garantizar el acceso a derechos, a empleo, a servicios, a una vida con dignidad.
Te recomendamos leer: De la cocina de Iztapalapa al anhelo del retorno
