La Gallera, fosa clandestina ligada a “El Pozolero”, podría ser exhumada en 2026
En La Gallera se estima la presencia de los restos de al menos, 750 personas.
La Gallera, emblemático sitio ligado a la desaparición de personas en Baja California, podría iniciar su proceso de exhumación en 2026, informó Fernando Ocegueda Flores, presidente de la Asociación Unidos por los Desaparecidos.
El activista sostuvo que los trabajos estarían a cargo de la Fiscalía General de la República y expertos en materiales peligrosos, debido a la contaminación generada dentro de las fosas clandestinas.
La Gallera: historia de un lugar marcado por la violencia
La Gallera, ubicada en Tijuana, funcionó durante años como centro clandestino de desaparición y cremación de víctimas a manos de Santiago Meza, conocido como “El Pozolero”.
Ocegueda refirió que este sitio fue identificado como un espacio utilizado para disolver cuerpos en ácido y depositar restos en fosas, generando terror en comunidades enteras.
Agregó que el hallazgo convirtió a La Gallera en uno de los lugares más emblemáticos en la memoria de familiares de desaparecidos en Baja California.
Precisó que las exhumaciones realizadas en el lugar han revelado objetos personales, huesos y cadenas, pruebas fundamentales en el reconocimiento de las víctimas.
El activista subrayó que su importancia radica en que representa la posibilidad de cerrar duelos abiertos, devolver dignidad a las víctimas y memoria a las familias afectadas.
Un proceso detenido por contaminación
Ocegueda señaló que La Gallera fue encapsulada en 2009 por órdenes de la Fiscalía General de la República, tras denuncias de vecinos del Maclovio Rojas sobre olores contaminantes.
El presidente de la asociación abundó que el proceso de exhumación se detuvo cuando las fosas fueron cubiertas con una carpa protectora y cemento, esperando que los restos se solidificaran.
Detalló que cada año especialistas realizan pruebas con varillas para evaluar el estado de los restos. En 2024 aún se detectaron secciones con sangre líquida, lo que retrasó la intervención.
Remarcó que la comunidad de víctimas insiste en que la exhumación no puede posponerse indefinidamente, pues se trata de un paso fundamental para la búsqueda de miles de desaparecidos.
“Cada año viene una persona de la Fiscalía y mete una varilla en una de las esquinas para ver si ya se solidificó”, expresó Ocegueda.
La Gallera y la seguridad en la exhumación
El activista mencionó que el antecedente de muertes de personal durante trabajos previos en La Gallera ha encendido las alarmas. Dos decesos ocurrieron por exposición a un hongo desconocido.
Precisó que la protección del personal será prioritaria, pues en experiencias anteriores hubo quienes no contaban con equipo adecuado para enfrentar el ambiente contaminado de las fosas.
Aseguró que los expertos consideran que, cuando los fluidos se convierten en una sustancia gelatinosa o sólida, disminuyen los riesgos sanitarios y el nivel de contaminación ambiental.
Señaló que el plan contempla la intervención de la Secretaría contra la Delincuencia Organizada, con un despliegue de aproximadamente 30 días para iniciar la extracción de restos humanos.
“Yo cuando hice esa exhumación tenía mascarillas de carbón y la traje siempre conmigo. Hubo personas sin protección y fallecieron dos ministerios públicos”, recordó Ocegueda.
Exhumación y documentación del proceso
Ocegueda puntualizó que la exhumación en La Gallera estará acompañada de un protocolo de documentación para garantizar transparencia. Los medios deberán ser convocados para registrar el procedimiento.
Narró que el proceso consistirá en levantar las capas de cemento, remover la masa sólida y clasificar restos humanos, objetos personales y evidencia útil para la identificación.
Afirmó que anillos, prótesis y cadenas han sido hallados en intervenciones anteriores, lo que permite a las familias recuperar símbolos de identidad de las víctimas desaparecidas.
Relató que en una exhumación previa, dentro de una cadena, se encontró un diente de leche guardado por una víctima, objeto devuelto después a su familia.
El presidente de Unidos por los Desaparecidos adelantó que la misa del 31 de agosto, en el marco del Día Internacional de las Personas Desaparecidas, tendrá lugar en La Gallera.
Retos actuales en materia de desapariciones
Ocegueda sostuvo que, más allá de La Gallera, Baja California enfrenta un panorama crítico respecto a personas desaparecidas, con cifras que superan los registros oficiales disponibles.
Advirtió que el Registro Nacional de Personas Desaparecidas reporta 2 mil 745 casos en la entidad, aunque las organizaciones civiles estiman un número mucho mayor que supera los 16 mil.
Expresó que la ausencia de un marco jurídico en panteones comunes complica la localización e identificación de cuerpos enterrados sin registro ni cartografía precisa en Baja California.
El activista remarcó que participó en la discusión de un reglamento de fosas comunes, pero destacó que las propuestas aún no contemplan los casos de personas desaparecidas.
“En la fosa común he tenido que excavar en siete lugares equivocados porque no existe certeza de dónde están los cuerpos, eso debe cambiar”, afirmó Ocegueda.
