Este es el albergue para migrantes en Tepito que pocos conocen
Del metro Tepito hacia la Casa de Asistencia Movilidad Humana (CAMH) Vasco de Quiroga no hay un letrero que guíe el camino, solo Google Maps y policías que te orientan conforme avanzas. Lo que sí sucede es que las calles te enredan entre los puestos, de regreso, el proceso es similar.
Una oficial me dice que son diez minutos caminando y tengo que cruzar la Avenida del Trabajo “a la mexicana” porque el puente peatonal está ocupado. Al pasar, veo un Pilares y vecinos me dicen que la siguiente puerta es la casa para migrantes, tiene una fachada discreta, podría parecer una escuela.

Detrás de la puerta
Me recibe Emanuel Herrera, coordinador de la casa, me explica que los migrantes que buscan hospedaje primero deben ir a las Ventanillas en Luna 203 en la colonia Buenavista, donde los canalizan a este albergue, al de Bocanegra (administrados por el gobierno) o a refugios de la sociedad civil, según sus necesidades.

Lo que se vive adentro
A las 10 de la mañana el sonido de la casa es el de los niños jugando y riendo mientras sus mamás los acompañan. Los demás están fuera, en su jornada laboral, comenta Emanuel.
La casa es amplia y la gente luce tranquila. Tiene capacidad para 550 personas y está ocupada al 93%. Da alojamiento, alimentación y atención médica, además de apoyo en trámites en coordinación con la Comar, dijo el coordinador.
Varias organizaciones colaboran allí, había una carpa de Médicos Sin Fronteras, pero también apoya Save the Children y el IRC.

¿Quiénes viven aquí?
La mayoría de los huéspedes son venezolanos esperando su vuelo de retorno. Muchos estuvieron en campamentos improvisados en la calle. Otros llegaron tras quedarse varados por la cancelación de CBP One, la app para pedir asilo en Estados Unidos.
A veces, los huéspedes avisan a sus conocidos, que aquí hay un techo mientras encuentran trabajo, rentan un cuarto o deciden si regresar a casa.
La comunidad local ha respondido bien. Los vecinos del barrio dan empleo a los extranjeros porque entienden que buscan lo mismo: un sustento y salir adelante.

Retos
No todo es sencillo. Conseguir empleo sin papeles, cuidar la salud mental y enfrentar la sensación de estancamiento son algunos de los desafíos que, según Emanuel, viven muchos migrantes durante su estancia. Sin embargo, también hay logros: contar con un techo seguro, avanzar en trámites o ver a un niño aprender a leer.
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