Agente de ICE que disparó contra migrante en Austin no tenía su cámara corporal
El agente sin cámara le disparó por la espalda a Wilber Garcés tras perseguirlo en automóviles sin identificación oficial.

El agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que disparó contra Wilber Garcés Pérez, migrante venezolano de 28 años quien resultó gravemente herido en la espalda, en Austin, Texas, no llevaba encendida su cámara corporal al momento de abrir fuego, según confirmaron tres funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) con conocimiento del caso a The Atlantic.
De acuerdo con la información recopilada por el medio, el agente federal es un empleado de reciente ingreso y fue contratado el año pasado proveniente de otra agencia de ley federal.
Esto se sabe del caso de Wilber Garcés Pérez
Los hechos ocurrieron este fin de semana, cuando Wilber Garcés Pérez, quien trabajaba realizando entregas para DoorDash, conducía un Toyota Corolla azul y fue interceptado por agentes de ICE en vehículos sin distintivos que utilizaban bases de datos comerciales para rastrear placas.
De acuerdo con la abogada defensora Kate Lincoln-Goldfinch y reportes oficiales, los agentes intentaron detenerlo y su vehículo fue impactado en dos ocasiones. Tras realizar una maniobra en U e intentar estacionarse, el agente sin cámara le disparó por la espalda cuando el joven intentaba alejarse de nuevo.
Aunque un segundo oficial que manejaba un vehículo separado sí tenía su dispositivo encendido y grabó parte de la persecución, el agente que percutió el arma incumplió la directriz institucional de portar y activar el equipo en todo momento durante actividades de ejecución de ley. La agencia exige el uso obligatorio de cámaras y la redacción de informes disciplinarios o sanciones ante cualquier omisión.
Tras recibir el impacto de bala con un proyectil alojado cerca de su columna vertebral, Garcés Pérez fue ingresado de manera breve a un centro médico, pero autoridades de ICE presionaron para su rápida liberación y posterior traslado al Centro de Procesamiento de ICE en Pearsall, ubicado a unos 209 kilómetros al suroeste de Austin.
La abogada Lincoln-Goldfinch denunció que su cliente pasó horas durmiendo en el piso del centro de detención sin recibir analgésicos adecuados ni la atención médica especializada que requería por el proyectil alojado en su cuerpo y reportes de parálisis en el lado izquierdo.
Ante la presión de legisladores demócratas como el representante Greg Casar y la defensa legal, Garcés Pérez fue devuelto de urgencia al hospital la noche del lunes para recibir atención médica adecuada.
Antecedentes migratorios y presión política
Garcés Pérez ingresó de manera legal a los Estados Unidos en 2024 a través de la aplicación CBP One bajo el programa de asilo humanitario promovido por la administración anterior.
Su abogada explicó que una orden de deportación pendiente se emitió por un error administrativo de notificación enviado a una dirección incorrecta, pues al no ser notificado de forma correcta, Wilber no se presentó a la corte y le fue girada una orden de deportación en ausencia, enfatizando que contaba con licencia de conducir válida y permiso de trabajo.
Este incidente ocurre en el contexto de un aumento récord en las detenciones de ICE durante la segunda administración del presidente Donald Trump, superando los 50 mil arrestos mensuales en medio de metas federales masivas de deportación.
Líderes comunitarios, defensores de derechos civiles y congresistas han intensificado las exigencias para crear un organismo independiente que investigue el uso excesivo de la fuerza por parte de agentes migratorios y restrinja las detenciones vehiculares en la vía pública.

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