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“Eso fue tráfico de personas”; mexicana denuncia engaños laborales en empresas en USA

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Berenice nunca se imaginó que al cumplir con todos los requisitos, obtener una visa de trabajo y viajar a otro país para poder tener un mejor ingreso se convertiría en una pesadilla, “eso fue tráfico de personas”, comenta la mexicana, tras denunciar abusos por parte de sus empleadores y enfrentar un problema legal, a pesar de ser la víctima.

En entrevista para Conexión Migrante, Berenice decidió compartir su testimonio para advertir a otros migrantes sobre los riesgos que pueden enfrentar incluso cuando viajan con permisos de trabajo.

Mexicana denuncia engaños laborales, esta es su historia:

1. Una oferta de trabajo en Estados Unidos

Berenice trabajaba en el área administrativa de una empresa canadiense procesadora de carne de cerdo ubicada en Salvatierra, Guanajuato. En 2022, la compañía decidió expandir sus operaciones y abrir una planta en Windom, Minnesota, en Estados Unidos.

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Como parte del proceso de expansión, la empresa ofreció a algunos empleados mexicanos la posibilidad de trasladarse a trabajar a ese país mediante visas H-2B, un permiso migratorio que permite a trabajadores extranjeros realizar labores temporales no agrícolas.

Berenice fue una de aproximadamente 300 personas que aceptaron la oferta. Según relata, el proceso fue completamente legal: la empresa cubrió los gastos de transporte, el hospedaje durante el primer mes, apoyo para alimentos y la tramitación de las visas.“Todo se hizo con permisos y de forma regulada”, afirma.

2. Condiciones distintas a las prometidas

Una vez en Estados Unidos, los trabajadores comenzaron sus labores en la planta procesadora de cerdo. Sin embargo, con el paso del tiempo comenzaron a notar diferencias entre lo que se les había ofrecido y las condiciones reales de trabajo.

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De acuerdo con Berenice, el salario y algunos beneficios no correspondían a lo que se les había prometido originalmente. Muchos trabajadores desconocían sus derechos laborales y no sabían a qué autoridades acudir en caso de abusos o irregularidades.

3. La quiebra de la empresa

Después de aproximadamente un año de trabajo, la empresa informó a los empleados que entraría en quiebra.

Ante esa situación, los trabajadores recibieron dos opciones: regresar a México con el traslado pagado o buscar empleo con otra empresa en Estados Unidos que estuviera dispuesta a contratarlos.

Fue entonces cuando apareció una segunda compañía procesadora de carne de cerdo ubicada en Michigan.

Alrededor de 200 trabajadores decidieron aceptar la nueva oferta.Berenice describe ese proceso como “la primera empresa nos vendió a la segunda.”

4. Meses sin ingresos

Antes de comenzar a trabajar en la nueva empresa, los trabajadores debían modificar su estatus migratorio.

Según Berenice, el encargado del área migratoria de la compañía les recomendó permanecer en Estados Unidos mientras se realizaba el trámite.

Durante ese periodo no podían trabajar, lo que dejó a muchos sin ingresos. Además, algunos propietarios de viviendas dejaron de rentarles al enterarse de que la empresa anterior había quebrado.

Berenice logró quedarse durante dos meses en la casa de su maestra de inglés mientras esperaba la resolución de su situación migratoria.

Posteriormente, la empresa informó que las nuevas visas habían sido aprobadas y que los trabajadores podían trasladarse a Michigan.

5. Documentos que generaron sospechas

Al comenzar a trabajar en la nueva planta, los empleados nunca recibieron físicamente sus visas H3.

En su lugar, la empresa les entregó un documento conocido como I-797, que certifica la aprobación de una solicitud migratoria, pero que por sí mismo no funciona como permiso de trabajo.

Con el paso del tiempo, Berenice comenzó a investigar por su cuenta sobre los documentos migratorios que les habían proporcionado.

Tomó cursos sobre preparación de trámites migratorios y revisó la legalidad de los documentos que tenía.Fue entonces cuando empezó a sospechar que algunos de los papeles no correspondían al tipo de trabajo que realizaban.

6. Deportaciones y temor entre los trabajadores

La situación se volvió más preocupante cuando algunos compañeros comenzaron a tener problemas con autoridades migratorias.

Según Berenice, al menos seis trabajadores fueron deportados después de salir temporalmente del país y tratar de regresar a Estados Unidos.

Las autoridades migratorias les indicaron que habían utilizado documentos falsos. A partir de entonces, muchos trabajadores decidieron no hablar sobre la situación por miedo a ser deportados.

Berenice también presentó una denuncia ante autoridades laborales estadounidenses. Sin embargo, meses después recibió una respuesta oficial indicando que no se habían encontrado irregularidades en la empresa.

De acuerdo con su testimonio, la investigación se realizó en un área de la planta donde ella nunca trabajó.

Ante la falta de apoyo institucional, Berenice comenzó a compartir su experiencia a través de videos en redes sociales.

Gracias a esas publicaciones logró contactar a un abogado que revisó su documentación y consideró que el caso podría estar relacionado con un esquema de tráfico laboral de personas, al haber trasladado trabajadores entre estados bajo promesas de documentación y empleo.

Actualmente, Berenice se prepara para iniciar un proceso legal con el objetivo de demostrar que no participó en ningún fraude migratorio.

7. Lesiones y denuncias laborales

Durante su trabajo en la planta de Michigan, Berenice también sufrió una lesión en la mano que requirió cirugía en diciembre de 2024.

El procedimiento médico tuvo un costo aproximado de 12 mil dólares y aún necesita rehabilitación. Además, denuncia que dentro de la empresa enfrentó situaciones de discriminación, acoso laboral y negligencia en materia de seguridad.

“Los migrantes también tenemos derechos”

Berenice dejó su empleo en junio de 2025 y continúa reuniendo pruebas para su caso legal.

De las aproximadamente 200 personas que continuaron trabajando en la segunda empresa, asegura que la mayoría prefiere no hablar por miedo a enfrentar consecuencias migratorias.Aun así, decidió contar su historia públicamente.

“Quiero que la gente entienda que aunque seamos migrantes, tenemos derechos y nadie debería explotarnos laboralmente”, afirma.

¿Qué puedo hacer si soy víctima de trata?

Lo primero que debes saber es que no estás solo, si tu empleador no cumple con lo prometido, te obliga a realizar actividades para las que no fuiste contratado o te quita documentos, hay organizaciones que te pueden ayudar.

Una de ellas es el Centro de los Derechos del Migrante (CDM), organización binacional que puede ayudarte si estás en Estados Unidos, da clic aquí para saber más de ellos.

Si estás en México te recomendamos contactar con Polaris Project, otra organización que combate a la trata, si estás en México puedes saber de ellos dando clic aquí.

Te recordamos que, dependiendo del caso, un trabajador migrante víctima de abusos puede ser acreedor a una visa U o una visa T.

Autor(a)

Karen Sanabria Roa es licenciada en Comunicación por la Universidad Nacional Autónoma de México. Se desempeña como reportera y periodista en Conexión Migrante. Apasionada por los temas sociales y ambientales, con un fuerte compromiso por informar y ayudar a los demás a través del periodismo. Su experiencia en medios incluye producción radiofónica.

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