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 Mundo errante | Cuba va, otra vez

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Hoy la isla de Cuba recibe un nuevo embate de la hegemonía norteamericana. En el deseo de renovar la doctrina Monroe (ahora como doctrina Don-roe) busca hacer regla la prohibición a las naciones de enviar petróleo a Cuba, bajo amenaza, nuevamente de imponer aranceles como sanción ejemplar.

El gobierno de México, mediante la presidenta Claudia Sheinbaum ha planteado que se buscan las salidas diplomáticas necesarias para poder ayudar con petróleo a la isla y evitar sanciones. En un giro de tuerca, anunció que se enviaría ayuda humanitaria, alimentos, medicinas, para apoyar a la isla caribeña.

México ha reaccionado ante las nuevas condiciones norteamericanas, que como hemos planteado en este espacio anteriormente, busca reorganizar en un orden mundial donde Estados Unidos a pesar de todo, dicte y mande.

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Hace poco aquí decía que esto es una renovación de un discurso que supone que los valores norteamericanos son valores universales o bien, simplemente que se trata de un pragmatismo renovado de una frivolidad y ego que radican en la Casa Blanca y que hacen lo posible por hacer del mundo un lugar donde este ego imperial tenga lugar antes que la cordura.

A propósito de Cuba y la ayuda humanitaria que se ha puesto como prioritaria para la isla desde el gobierno y la sociedad mexicana, recordé la imagen que Ricardo Piglia hizo del Che Guevara. El personaje que pretende pasar de la moderación a la acción revolucionaria. Y acumula convicciones y proyectos en sus viajes por América.

En medio de la marcha de la historia se contrapone a la política como “un pedagogo de si mismo que ha descifrado la construcción del sentido que construye en el aislamiento de la lectura” (Piglia, El último lector). Al Che lo nutre ya una convicción que detona en aquel encuentro en México con Fidel Castro y su posterior partida en el Granma. Un acto pasional que lo llevará, después de Cuba, a una aventura que acabará en La Higuera, Bolivia.

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Hoy, en medio de este imperialismo renovado desde Estados Unidos, donde los asuntos de este país se pretenden sean los asuntos de América Latina y el mundo recordar este heroísmo parece pertinente.

Quizás por ese simbolismo que aún dice algo, se han organizado diferentes formas de apoyo. Una coalición internacional de movimientos sociales y organizaciones sindicales impulsa la flotilla “Nuestra América” para enviar alimentos, medicinas y suministros “urgentemente necesarios” a Cuba. También grupos de personas mexicanas y residentes cubanos en México se han organizado en diferentes campañas para hacer acopio y enviar a Cuba, solicitan:

Alimentos como leche en polvo, aceite, arroz, frijoles, lentejas, azúcar, atún (en lata o sobre), sardinas, espagueti y medicamentos como:  material quirúrgico, medicinas y jeringas insulina, jeringuillas del no. 3 y 5, prednisona 20 mg, para la presión arterial, suturas, antipiréticos (para la fiebre), gasas, algodón metamizol sódico, complejo b, diclofenaco 100 mg, paracetamol, guantes para examen estéril de látex talla mediana y grande, guante quirúrgico de látex no. 7, 7 y medio y 8, difenhidramina tabletas, set de infusión con aguja 20gx 1.5” plástica con toma de aire, set de transfusión de sangre con aguja 18g x 1.5” plástica sin toma de aire.

Estos insumos de solidaridad, por cierto, pueden ser entregados en el Zócalo de la Ciudad de México entre el14 y el 22 de febrero de 11:00 a 18:00 horas.

Regreso a la figura del Che, antes de cerrar esta entrega. Guevara se entiende solamente en el heroísmo (y el sacrificio), ahí es donde encontrará sentido a su vida. El líder carismático se construye en la realidad y se convierte en un guerrillero que se perturba como hombre de gobierno. Se busca en Bolivia como el Che, el revolucionario que un día le comentaría a Fidel que después de Cuba haría la revolución en otras partes, el héroe huye del Estado para convertirse en un hombre de su tiempo.

Juan Villoro ha dicho que el Quijote ve el mundo como lo lee. Pasa de la literatura a la realidad y es su proyecto de lectura lo que lo define. Para Ricardo Piglia, el Che Guevara, como el Quijote, prefiere salir al mundo para deshacer entuertos.

Quizás es necesario salir al mundo y abrazar a Cuba con la solidaridad de los pueblos y actuar ante el entuerto que representa la amenaza a la soberanía.

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