Denuncian plagas y negligencia médica en centro de detención de ICE

El Centro de Procesamiento de Dilley, se encuentra hoy en el ojo de la tormenta tras revelarse una serie de denuncias que apuntan a una crisis humanitaria y sanitaria en su interior.
Según testimonios y reportes de la organización RAICES, los inmigrantes bajo custodia, muchos de los cuales ingresaron a Estados Unidos de forma regular para solicitar asilo, enfrentan condiciones que ponen en riesgo su integridad física y mental.
Inacción ante enfermedades y plagas
El reporte destaca dos frentes críticos que han encendido las alarmas de los defensores de derechos humanos:
- Insalubridad alimentaria: Detenidos han denunciado de forma sistemática la presencia de insectos en las raciones de comida, lo que ha provocado protestas internas que, hasta el momento, no han derivado en mejoras en los protocolos de higiene.
- Alerta epidemiológica: Las autoridades de salud de Texas confirmaron recientemente al menos dos casos de sarampión dentro del complejo. Esta situación obligó al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a imponer cuarentenas, exacerbando el aislamiento de las familias.
Negligencia médica bajo la lupa
La gravedad de las denuncias se extiende a la atención sanitaria. Abogados vinculados a los casos citan incidentes de negligencia médica severa, como el de un menor con apendicitis que solo recibió analgésicos durante días antes de ser intervenido.
Asimismo, destaca el caso de Diana, una madre colombiana cuya hija padece la enfermedad de Hirschsprung (una afección intestinal grave). Según su testimonio, el personal médico del centro le indicó que su única responsabilidad era “garantizar que no pasaran hambre”, ignorando las dietas especializadas requeridas por la menor.
Un cambio en la política de detención
Históricamente, los solicitantes de asilo en estas condiciones podían esperar sus procesos en libertad. Sin embargo, bajo la actual administración, activistas como Javier Hidalgo, director jurídico de RAICES, sostienen que estas familias se han convertido en “peones políticos”.
“No hay otro propósito para la detención que intentar convencerlos de que renuncien a sus casos legales y firmen sus propias deportaciones”, afirmó Hidalgo.
Con información de Univisión
