ACLU demanda al gobierno por discriminación racial en operativos

La Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) de Minnesota presentó este jueves una demanda colectiva contra el Gobierno federal, al que acusa de detener y arrestar de manera violenta a ciudadanos estadounidenses que no estaban cometiendo ningún delito.
De acuerdo con la organización, estas acciones se dieron en el marco de la llamada Operación Metro Surge, la cual ha tenido como blanco principal a personas de las comunidades somalí y latina. La demanda señala que el presidente Donald Trump expresó en el pasado comentarios ofensivos contra personas de Somalia y promovió mensajes de rechazo hacia los inmigrantes.
Desde entonces, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) han realizado arrestos sin órdenes judiciales ni justificación legal, basándose únicamente en la apariencia física o el origen étnico de las personas. La demanda fue presentada contra el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y sus agencias.
Los abogados de la ACLU solicitaron al Tribunal de Distrito de Estados Unidos en Minnesota una orden de emergencia para frenar lo que consideran violaciones a los derechos civiles de los residentes del estado.
“La forma de actuar de ICE y CBP es ilegal y moralmente inaceptable”, afirmó Catherine Ahlin-Halverson, abogada de la ACLU. Explicó que detener personas por su apariencia constituye un perfil racial y va en contra de la Cuarta Enmienda de la Constitución, que protege a los ciudadanos de detenciones y registros injustificados.
La demanda documenta varios casos ocurridos en los últimos dos meses. Uno de ellos es el de Mubashir Khalif Hussen, un joven de 20 años que fue detenido con violencia mientras caminaba durante su hora de almuerzo. Según la ACLU, los agentes lo tiraron al suelo y lo inmovilizaron sin revisar su pasaporte estadounidense hasta después de haberlo retenido.
Otro caso es el de Mahamed Eydarus, de 25 años, quien estaba retirando nieve junto a su madre cuando agentes federales encapuchados llegaron en vehículos sin identificación. La demanda señala que los agentes exigieron a la madre que se quitara el niqab, una prenda religiosa, y separaron a ambos durante un largo periodo antes de liberarlos. Desde entonces, Eydarus teme realizar actividades cotidianas por miedo a ser detenido nuevamente.
También se menciona el caso de Javier Doe, ciudadano estadounidense nacido en Minnesota, quien fue derribado por un agente cerca del Target donde trabajaba. A pesar de afirmar repetidamente que era ciudadano, fue esposado y golpeó su cabeza contra un vehículo oficial. Tras verificar su identidad, los agentes lo dejaron en un estacionamiento de Walmart y se marcharon, según la denuncia.
La ACLU sostiene que estos hechos reflejan un patrón de abuso de poder y discriminación racial, y busca que la justicia ponga un alto a estas prácticas.

Comentarios (0)
No hay comentarios en esta publicación.