“MAKE BRAIDS NOT RAIDS” El peinado que desafía al ICE para ayudar a los migrantes
Mientras la migra patrulla los barrios latinos, Angie y Dulce, dos mexicanas, deciden responder desde el orgullo. Bajo el lema “Make Braids, Not Raids” (Haz trenzas, no redadas), su movimiento Ponte Your Moños ha transformado un peinado ancestral en un estandarte de resistencia que apoya a la comunidad indocumentada.
Lo que nace en una silla de peinado termina apoyando a jornaleros y vendedores. En entrevista para Conexión Migrantete, las fundadoras explican que las donaciones de sus trenzados se convierten en un fondo para apoyar a vendedores ambulantes o trabajadores de la construcción.
“Tome esto y vaya a casa”, les dicen al entregarles el efectivo. No es caridad, es pagar unas horas para que no tengan que exponerse al ICE por necesidad económica.

Ponte Your Moños ha acompañado las protestas en California como en el No Kings Day. Los listones de colores brillan con fuerza frente al uniforme oscuro de los agentes migratorios. Es una forma de decir: ‘Estoy aquí y estoy orgullosa de mis raíces’. Este movimiento lo encabezan las mujeres y niñas de origen latino nacidas en Estados Unidos, usan sus trenzas para dar la cara por sus mamás o abuelas, quienes no pueden hacerlo.
Cuando la moda es política: Dulce

“Fashion is political”, afirma Dulce. En los barrios latinos del sur, la moda refleja la identidad y defensa. Durante décadas, las trenzas fueron una marca de ser “demasiado mexicana” y recuerda “cuando era niña, usar trenzas significaba que te mirabas muy mexicana y ser de Latinoamérica estaba mal visto. Era como, no deberías usarlas o ser proud of your heritage“.
Durante años, el silencio fue la única forma de estar a salvo. Pero hoy, Dulce resignifica el estigma. Las latinas nacidas en Estados Unidos llevan los mismos listones que adornan bautizos y quinceañeras. Ahora se portan como un escudo de identidad y resistencia en cada marcha.

Para Angie, el trenzado es una costumbre que nace en el hogar y se traslada a la calle como un acto de resistencia colectiva. “Tu bisabuela trenzó a tu abuela, tu abuela trenzó a tu mamá, tu mamá te trenzó a tí, tú a tu hermana y a tus amigas. Mientras trenzo escucho nuestras historias y conectamos”, comenta. Al final, lo que antes se hacía en la sala de la casa hoy sirve para que ninguna mujer se sienta sola frente al miedo.

Ponte Your Moños como una red de apoyo
El impacto de PYM no se limita a la moda; es una red de apoyo económico real. Las trenzas tienen cuotas que van desde los 8 dólares por algo sencillo, hasta los 30 dólares por los diseños con más listones.
“Así fue más fácil para las chavas decidir por dónde irse, según sus posibilidades. Hay quien dice: ‘yo quiero apoyar, pero nada más tengo 8 dólares’”, explica Angie. El dinero se junta para ayudar a quienes más lo necesitan cuando la vigilancia migratoria se pone fuerte. Recientemente hicieron eventos free porque saben que, a veces, lo más importante es simplemente estar ahí y han llegado donaciones voluntarias.

Entre Puebla y California
Angie y Dulce se conocieron trabajando. Angie llegó a California hace cuatro años y es directora creativa, un logro que Dulce admira profundamente como mujer latina. Para ellas, Ponte Your Moños les ayuda a sanar la nostalgia de estar lejos de casa.
“Yo soy de aquí y de allá”, dice Dulce. Ella explica que las trenzas la llevan a sus recuerdos de la infancia, un sentimiento que une a las latinas que nacieron en Estados Unidos con las que acaban de llegar.
