Vance acusa a inmigrantes ilegales por el aumento en precios de la vivienda

El vicepresidente de Estados Unidos J.D. Vance, ha exagerado respecto a los precios que la vivienda tenía durante el mandato del presidente Joe Biden, al igual que con el papel que supuestamente jugó la inmigración ilegal en este aumento de precios.
El 13 de noviembre de 2025, en una entrevista con Fox News, Vance afirmó que “el precio de una vivienda nueva literalmente se duplicó” durante la administración Biden, mientras que las estadísticas de precios en residencias muestran que apenas si se alcanzó un aumento del 37%. Al parecer, Vance se refiere al aumento del costo mensual en una vivienda nueva, el cual forma parte del alza en las tasas hipotecarias.
En esta misma entrevista y en una reunión de gabinete el 2 de diciembre, Vance expuso que para él, la inmigración ilegal fue la principal causa: “¿Por qué las viviendas se han vuelto tan inasequibles? Porque teníamos 20 millones de inmigrantes ilegales en este país ocupando viviendas que, por derecho, deberían pertenecer a ciudadanos estadounidenses”, dijo, con una cifra claramente exagerada.

Es cierto que la inmigración en si, afecta los costos de la vivienda al aumentar directamente la demanda. Aún así, los economistas sostienen que la principal causa en los últimos años fueron las bajas tasas de interés hipotecarias que trajeron consigo un aumento en las tasas de interés, al igual que el problema con la baja oferta de viviendas que se remonta a la Gran Recesión de 2007 a 2009.
Por otro lado, los inmigrantes no suelen comprar la vivienda, sino alquilarla. Jacob Vigdor, profesor de políticas públicas y gobernanza de la Universidad de Washington, quien se ha especializado en temas de inmigración y vivienda, comenta: “Existe un vínculo, pero no diría que la inmigración, ilegal o de otro tipo, haya sido un ‘factor determinante’ del aumento de los costos de la vivienda”. Estimó un impacto inferior al 1 % en el precio medio de venta actual.
En este sentido, si algo señaló Vance de manera correcta durante su entrevista, fue el fenómeno de la disminución en la oferta de vivienda:
“Y al mismo tiempo, para empezar, no estábamos construyendo suficientes casas nuevas, ni siquiera para la población que teníamos”.
Posteriormente dijo que la administración Trump estaba “intentando facilitar la construcción de vivienda” y “sacar a todos esos inmigrantes ilegales fuera de nuestro país”, medidas que “estaban empezando a dar sus frutos” con una desaceleración del crecimiento de los precios de vivienda de cerca del 1 % y del 2 % durante la presidencia de Donald Trump. Estas cifras se respaldan por parte del sector inmobiliario, pero la desaceleración empezó mucho antes de que Trump asumiera el cargo en enero.
El 28 de agosto, Vance ya había señalado cifras parecidas, al afirmas que hubo un “aumento del 100 % en el precio de la vivienda en cuatro años con Joe Biden”. Mencionó que el aumento se debió a las altas tasas de interés y a la inmigración ilegal, y que la principal causa de este estancamiento de los precios de la vivienda fue una “inmigración neta negativa”.
Sin embargo, a la hora de revisar lo que dicen los expertos respecto a la desaceleración del aumento de los precios, encontramos factores diferentes que no concuerdan con las explicaciones de Vance.
Datos del gobierno federal revelan que en efecto, el precio de la vivienda aumentó durante la administración Biden, pero no tanto como Vance señaló. Los datos de la Oficina del Censo y del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD, por sus siglas en inglés) muestran un aumento del 21,1 % en el precio medio de venta de viviendas nuevas, las cuales pasan de 354 800 dólares en enero de 2021 a 429 600 dólares en enero de 2025.
La inmigración ilegal no es el principal factor que impulsa los precios
De acuerdo a Vance, el aumento del precio de la vivienda se debe a los 20 o 30 millones de “inmigrantes ilegales en este país ocupando viviendas que, por derecho, deberían pertenecer a ciudadanos estadounidenses”. Pero el Pew Research Center estima que, en 2023, apenas había un total de 14 millones de “inmigrantes no autorizados” con residencia en Estados Unidos, lo que incluye a quienes gozaban de alguna protección contra la deportación, como el parole o que habían solicitado asilo. Esto significa que su impacto en la vivienda es mucho menor de lo que sugiere Vance, según los expertos.
También está el análisis de Riordan Frost, analista sénior de investigación del centro, que indica los inmigrantes son importantes contribuyentes a la oferta de vivienda, ya que representaron el 34 % de los empleos en el sector de la construcción en 2023.
Mark Zandi, economista jefe de Moody’s Analytics, también refutó las afirmaciones de Vance. “Es erróneo culpar a la inmigración por el aumento de los precios de la vivienda desde la pandemia”. Señaló que “la mayoría de los nuevos inmigrantes alquilan” y que el sector de la construcción es “más dependiente” que cualquier otro “de los trabajadores migrantes”. Dijo:
“La reciente estabilización de los precios de la vivienda no está relacionada con la disminución de la inmigración, ya que los inmigrantes no suelen ser propietarios de viviendas. Sin embargo, la asequibilidad sigue siendo un problema, dados las elevadas tasas hipotecarias y el anterior alza de los precios de la vivienda, el aumento de las tarifas de los seguros para propietarios y los impuestos sobre la propiedad”.