Para prevenir arrestos, Diócesis de Luisiana libra de la misa dominical a migrantes
Además de esta Diócesis de Luisiana, las diócesis de San Bernardino, Nashville y Charlotte han dispensando a los fieles con temor de ser deportados.

Ante la llegada de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) al sur de Luisiana, el Obispo de la Diócesis de Baton Rouge, Mons. Michael Duca liberó a los migrantes de su obligación de asistir a la Misa dominical, convirtiéndose en la cuarta diócesis del país que toma esta decisión.
¿Qué dice la Diócesis de Luisiana sobre la Misa dominical?
A través de una carta, el obispo expresó su preocupación ante el “preocupante clima actual de miedo y ansiedad que experimentan muchos en nuestras comunidades debido a las deportaciones masivas”.
Comprendiendo el miedo que enfrentan las personas migrantes, Mons. Duca dispensó a las personas de su obligación de asistir a misa hasta que la persona determine que es seguro volver a asistir o hasta que esta dispensa sea revocada o modificada.
Sin embargo, aclaró que las personas que decidan quedarse en casa deberían reunirse en familia y dedicar tiempo a la oración para santificar el Domingo del Señor. Esto contempla:
- Leer las lecturas de la misa diaria
- Rezar el rosario o recitar una novena pidiendo protección
La seguridad nacional y la protección de la dignidad humana no son incompatibles. Debemos abogar por una solución justa a esta difícil situación en nuestro país.
Finalmente, Mons. Duca pidió orar por los afectados y lamentó que en este tiempo de Adviento, una época de alegría que se comparte en familia, las personas experimenten ansiedad y miedo.
Como nos recuerda el Papa León XIV, «Dios tiene un lugar especial en su corazón para quienes sufren discriminación y opresión, y nos pide a nosotros, su Iglesia, que hagamos una opción decisiva y radical a favor de los más débiles» (Dilexi te, §16). A través de nuestras oraciones y acciones, que quienes sufren sepan que las palabras de Jesús se dirigen personalmente a cada uno de ellos.
Además de la las Diócesis de Baton Rouge, las diócesis de San Bernardino, Nashville y Charlotte también han otorgado dispensas este año a los fieles que temen ser deportados.
