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Segunda generación de hispanos: criminalización, perfil racial y cómo navegar el sistema penal siendo ciudadano

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En la última década, la segunda generación de hispanos ha crecido más rápido que cualquier otro grupo étnico del país; hoy aproximadamente el 67 % de los hispanos nació en Estados Unidos y alrededor de un tercio pertenece a la segunda generación, según datos del Pew Research Center.

Son ciudadanos, hijos de inmigrantes y trabajadores procedentes de México, El Salvador, Guatemala, Cuba y más países latinoamericanos, que formaron sus hogares en estados como Nevada y California.

A pesar de los avances legales, la criminalización de la comunidad latina persiste en registros policiales y estadísticas judiciales, y muchos jóvenes de esta segunda generación aún enfrentan detenciones injustificadas y estigmas que asocian su origen con el delito.

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En este artículo te explicamos cómo ejercer tus derechos como ciudadano americano de origen latino frente a la policía, sin que ello sustituya asesoría legal; recuerda que ante cualquier duda o situación con las autoridades, lo mejor es contar con el respaldo de abogados de defensa penal con atención en español.

¿Quiénes son la “segunda generación” y por qué importa en lo penal?

La segunda generación de hispanos incluye a hijos de inmigrantes nacidos en Estados Unidos, ciudadanos que crecieron en hogares bilingües y suelen ser los primeros de su familia en acceder a estudios superiores o trabajos profesionales.

Pese a estos avances sociales, los prejuicios y la vigilancia excesiva siguen afectando su relación con el sistema penal. De acuerdo con el Council of State Governments Justice Center, los adultos hispanos tienen una tasa de encarcelamiento 2.9 veces mayor que los adultos blancos.

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Esta disparidad refleja sesgos históricos y estructurales, no una mayor criminalidad. Como advierte la Oxford Research Encyclopedia of American History, la idea del “latino sospechoso” ha persistido durante décadas, reforzada por políticas que mezclan inmigración con justicia penal.

Perfil racial y criminalización: qué dicen los datos

En Estados Unidos, la criminalización de la comunidad latina no se explica por mayores tasas delictivas, sino por sesgos estructurales que influyen en cada etapa del sistema penal. 

No se trata de percepción: se trata de cifras. Según la League of United Latin American Citizens (LULAC), los latinos representan el 23 % de los arrestos a nivel nacional, aunque constituyen sólo el 19 % de la población total. Además, tienen cuatro veces más probabilidades de ser encarcelados que los blancos por delitos similares.

Un estudio publicado en el Journal of Social Issues revela que, en este perfil racial contra latinos, el color de piel, el acento o la forma de hablar, el lugar de residencia, el apellido o el simple hecho de parecer “de fuera” cambia la forma en que una persona es tratada por la policía.

Detrás de estos datos hay historias reales: jóvenes nacidos en EE. UU. que, pese a ser ciudadanos, siguen siendo vistos con sospecha. Y en ese sesgo, la justicia se vuelve desigual.

Tus derechos como ciudadano en paradas y registros

Una detención puede ocurrir sin previo aviso, incluso a quienes nacieron y crecieron en este país. Todos, incluidos los hispanos de segunda generación en EE. UU., tienen derechos básicos que la ley protege: derecho a guardar silencio, pedir hablar con un abogado y negar un registro si no existe orden judicial.

Si un oficial te pide detenerte, pregunta con calma: “¿Estoy libre de irme?” Si la respuesta es afirmativa, retírese sin discutir; si no, diga con firmeza: “No consiento ningún registro sin orden judicial.” Mentir es delito, callar no.

La ACLU y el Northwest Immigrant Rights Project recomiendan anotar la hora y el lugar del encuentro, y grabar el encuentro con la policía siempre que no interfieras con sus funciones y la ley estatal lo permita (en algunos estados, como California, Florida, Illinois, Maryland, Massachusetts y Pensilvania, debes informar si estás grabando).

Recuerda que conocer tus derechos como ciudadano latino ante la policía no es desconfianza, es defensa propia.

Diferencias con ICE y CBP si eres ciudadano: la “zona de 100 millas”

Aunque seas ciudadano, los controles migratorios pueden sorprenderte dentro de la llamada zona fronteriza de 100 millas, que abarca casi dos tercios de la población estadounidense, incluyendo aeropuertos y ciudades costeras.

En estas áreas, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) tiene facultades ampliadas para realizar inspecciones, pero tus derechos constitucionales siguen vigentes.

La Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), por su parte, se encarga de hacer cumplir las leyes migratorias dentro del país. A diferencia de CBP, ICE no puede detenerte ni cuestionar tu estatus si eres ciudadano estadounidense.

Pero recuerda que la Cuarta Enmienda te protege contra registros sin causa razonable. Si un agente te detiene o te interroga, pregunta con calma: “¿Estoy libre de irme?” y evita consentir registros sin orden judicial.

Qué hacer si sospechas perfil racial

En 2023, el Departamento de Justicia (DOJ) emitió una guía federal que prohíbe a las agencias bajo su jurisdicción usar raza, idioma, religión u origen nacional como motivo para detener o investigar personas. Sin embargo, en la práctica no todos los estados aplican este estándar, por lo que conocerlo ayuda a los hispanos de segunda generación en EE. UU. a identificar controles fuera de la ley.

Si sospechas de perfil racial o discriminación, actúa con calma y registra todo:

  • Anota el nombre y número de placa del oficial, hora y lugar del encuentro.
  • Evita discutir o resistirte físicamente; mantén la compostura.
  • Graba si la ley de tu estado lo permite y no interfiere con el oficial.
  • Guarda evidencia como videos o testigos y busca asesoría legal.
  • Presenta una queja formal ante la División de Derechos Civiles del DOJ para reportar el incidente.

Conocer tus derechos y documentar cada detalle es la mejor defensa frente al perfil racial contra latinos.

Si te arrestan: cómo actuar y elegir un abogado penalista bilingüe

Si te arrestan, guarda silencio y pide un abogado de inmediato. No firmes nada que no entiendas ni aceptes acuerdos sin asesoría. Tienes derecho a conocer los cargos, a una audiencia justa y a solicitar fianza. Después, pregunta si tu estado permite sellar o eliminar tu récord penal, lo que puede proteger tu empleo o vivienda.

Para una defensa efectiva, busca un abogado penalista bilingüe para latinos con experiencia en tribunales locales, comunicación clara y atención en español. Un buen abogado explica cada paso del proceso, revisa la evidencia y coordina la estrategia según tus necesidades.

Contar con representación legal penal para la comunidad latina no sólo te ayuda con el idioma: defiende tus derechos, cultura y confianza ante el sistema.

Recursos confiables

A continuación te compartimos fuentes verificadas en español que puedes consultar para conocer y defender los derechos de ciudadanos latinos ante la policía:

  • ACLU – Derechos ante la policía y zona fronteriza de 100 millas.
  • DOJ Civil Rights – Denuncias por perfil racial contra latinos.
  • The Sentencing Project – Combate disparidades penales latinas.
  • UnidosUS – Contra la criminalización de la comunidad latina.
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