No Kings: De la protesta a la organización migrante
Al menos 7 millones de personas participaron en las 2,700 manifestaciones pacíficas del sábado pasado, bajo el lema de “No Kings”. Otros tantos millones siguieron el acontecimiento tanto en USA como en otros países, con la convicción de que la resistencia pacífica frente a los tiranos es además de necesaria, un símbolo de esperanza para la humanidad. La administración Trump no cuenta con un apoyo mayoritario del pueblo norteamericano, eso ya quedó claro.
Millones de personas con un objetivo común salieron a las calles: no están dispuestas a permitir que se imponga un poder absoluto, que arrase con el poder legislativo y el poder judicial norteamericano, que utilice de forma facciosa y racista las instituciones policiales y militares, mucho menos que se atente contra el bienestar de la población para incrementar las ganancias de los empresarios codiciosos que apoyan a Trump.
En la historia norteamericana, y también de los migrantes, la oposición a las monarquías tiene profundas raíces de lucha. Y si bien la democracia norteamericana no es directa, sino indirecta a través de los colegios electorales que en más de una ocasión se han prestado a que prevalezca la voluntad de los grupos de poder económico sobre la voluntad popular, esto no significa que todo esté perdido. Más allá del bipartidismo tradicional de la democracia estadounidense, el pueblo puede construir alternativas de convivencia y revitalización de las instituciones democráticas para que retomen su función de garantizar el bien común. Urge pasar de la protesta a la organización de los millones que salieron a manifestarse.
La marcha “No Kings” se caracterizó por la creatividad, fue totalmente pacífica llena de cantos y consignas, miles vestidos como personajes del cine, TV, cómics y videojuegos, también con colores de la diversidad humana, banderas norteamericanas y de los distintos países de los migrantes, ciudadanos de todas las edades, condición socioeconómica, mostrando que sin importar las diferencias las personas pueden unirse para defender la dignidad humana frente a los intentos tiránicos. El pueblo norteamericano tiene en su memoria miles de herramientas de resistencia frente a la monarquía y eso es algo que comparten con los migrantes que han dado la lucha contra el autoritarismo tanto en sus países de origen como ahora en suelo estadounidense.
Pese a las amenazas del conservadurismo milenarista, que han tomado las instituciones norteamericanas de seguridad, en particular el ICE, muchos migrantes no piensan dejar los USA, por el contrario piensan quedarse, por lo que organizar la resistencia y trabajar de forma estratégica por el bien común es una tarea fundamental en los siguientes meses.
La organización puede continuar en lo inmediato, a mediano y largo plazo. En lo inmediato para apoyar a aquellos migrantes que no pueden salir de casa por temor a la persecución racista del ICE, acercandoles los productos de primera necesidad como alimentos, así como para buscar alternativas en el pago de los “facturas” (bills), así como para acompañar a
aquellos menores que ya teniendo la nacionalidad estadounidense tienen que seguir con sus actividades formativas.
En el mediano plazo, las tareas tienen que ver con dar cuerpo a la organización, a través de la comunicación, la colaboración y el emprendimiento de acciones conjuntas, entre las personas, la comunidad, los sindicatos, las organizaciones de defensa de los derechos humanos y nuevas formas de agrupamiento que van surgiendo. La comunidad migrante hace un gran aporte a la economía estadounidense en muchos ámbitos, por lo que puede decidir emplear dichos recursos para fijar una posición frente aquellos que están apoyando el autoritarismo y las deportaciones; es momento de decidir qué consumos y servicios hacer de acuerdo a si apoyan o atacan a los migrantes.
En el largo plazo la tarea es incidir en la definición del gobierno norteamericano en los próximos años, tarea que requiere paciencia, mucha reflexión y participación cívica por parte de la comunidad migrante.
“Alza la mano si tu eres ilegal, alza la mano si se te venció la waiver” nos dijo 31 Minutos en su Tiny Desk, porque de lo que se trata es precisamente de eso, levantar la mano y organizarse para continuar con la resistencia pacífica organizada. Es un derecho humano y una responsabilidad ético política con las generaciones futuras.
https://youtu.be/UEqTIwRrWvA?si=J0uuPR5Jlg0qhaI4