¿Qué oficinas siguen funcionando durante el cierre de Gobierno en Estados Unidos?
El cierre de Gobierno en EE.UU. inició este 1 de octubre; conoce qué oficinas seguirán operando y qué servicios quedan suspendidos.

El cierre de Gobierno comenzó este 1 de octubre tras no aprobarse a tiempo el presupuesto federal, dejando a miles de trabajadores sin certeza laboral ni recursos.
Aunque gran parte de las dependencias suspendieron operaciones, diversos servicios esenciales como seguridad, salud, correo y pagos sociales seguirán funcionando para garantizar estabilidad y atención mínima indispensable.
Qué significa el cierre para la administración federal
El cierre de Gobierno ocurre cuando no hay consenso legislativo para financiar operaciones. En consecuencia, dependencias no esenciales deben cerrar y suspender miles de actividades programadas.
Sin financiamiento aprobado, las agencias solo pueden mantener en operación aquellas funciones consideradas imprescindibles, como seguridad nacional, control aéreo, correo postal y programas sociales básicos.
El personal clasificado como esencial tiene obligación de trabajar aunque no reciba pago inmediato. Una vez aprobado el presupuesto, se restituyen los salarios pendientes acumulados.
En cambio, trabajadores considerados no esenciales quedan suspendidos sin goce de sueldo. Esta situación afecta directamente su economía personal y genera retrasos en procesos administrativos.
La duración del cierre depende de las negociaciones políticas en el Congreso y la Casa Blanca, que deberán acordar un presupuesto para restablecer la normalidad gubernamental.
Dependencias que siguen funcionando ante el cierre de Gobierno
Diversas dependencias consideradas vitales permanecerán activas pese al cierre. Seguridad y defensa no pueden interrumpirse, por lo que militares, FBI, DEA y aduanas continúan cumpliendo su trabajo.
El transporte aéreo se mantiene estable gracias a controladores, inspectores de TSA y personal asignado a garantizar la seguridad en aeropuertos de todo el país.
El Servicio Postal de Estados Unidos mantiene operaciones normales al contar con financiamiento independiente, por lo que la entrega de correspondencia y paquetes no presenta interrupciones.
Programas de salud pública, atención alimentaria y pagos de Seguro Social, Medicare y Medicaid continúan funcionando, aunque podrían experimentar retrasos en trámites secundarios o servicios administrativos.

Servicios suspendidos o limitados por el cierre de Gobierno
El cierre implica suspensión de actividades en áreas no catalogadas como prioritarias. Agencias regulatorias, oficinas culturales y programas de apoyo empresarial detuvieron gran parte de sus labores.
La Administración de Pequeñas Empresas frenó la entrega de nuevos préstamos y suspendió parte de su personal administrativo, afectando proyectos de emprendedores y compañías emergentes.
El Servicio de Impuestos Internos (IRS) detuvo actividades no esenciales como auditorías y atención general, aunque mantiene funciones críticas de recaudación y sistemas básicos en operación.
La Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA) redujo personal operativo, aunque conserva recursos asignados para emergencias y desastres que puedan presentarse durante el periodo de cierre.
En general, estas suspensiones generan atrasos administrativos y afectan procesos económicos, lo que podría tener impacto negativo en empresas y ciudadanos que dependen de gestiones federales.
Impacto en trabajadores y servicios ciudadanos
Miles de empleados catalogados como no esenciales fueron enviados a casa sin sueldo, quedando a la espera de la reapertura para retomar sus funciones y pagos pendientes.
Aquellos clasificados como esenciales continúan desempeñando sus labores sin recibir salario inmediato. Este retraso en los pagos genera presión financiera y preocupación en muchas familias estadounidenses.
En el ámbito judicial, cortes federales enfrentan recursos limitados que podrían agotarse en pocos días, provocando suspensión de audiencias y retrasos en procesos legales de importancia.
El impacto del cierre depende de su duración. Entre más se extienda, mayores serán las afectaciones económicas, sociales y políticas tanto para empleados como para la ciudadanía.
