Presentan investigación sobre deportados en Tijuana en congreso internacional
Presentan en congreso internacional una investigación sobre deportados en Tijuana y los retos que enfrentan para reconstruir su identidad y pertenencia.

Daniela Macías Salgado, de la Universidad Autónoma de Baja California, presentó una ponencia sobre deportados en Tijuana en el VI Congreso Internacional en Materia Migratoria.
La académica analizó percepciones sociales, impactos identitarios y el proceso de reconstrucción transnacional de migrantes retornados, enfatizando retos de pertenencia y estigmas en la frontera.
Percepciones sociales y estigmas alrededor de la deportación
La investigación preguntó a residentes de Tijuana qué evocaba la palabra deportado; respuestas incluyeron exilio, pobreza inimaginada, fracaso familiar y una imagen de decadencia social.
Esas percepciones reflejan imaginarios colectivos que tienden a reducir la experiencia migratoria a fracaso, invisibilizando complejidades y trayectorias personales de los retornados en la frontera.
Al preguntar a personas deportadas, emergieron sentimientos distintos: desilusión, desigualdad, tristeza, miedo y depresión vinculados a la experiencia de retorno forzado y su estigmatización social.
Macías explicó que la brecha entre percepción pública y vivencias reales agrava la estigmatización, dificultando la integración y el reconocimiento de derechos en la práctica.
Deportados en Tijuana y el proceso de reconstrucción identitaria
La ponencia destacó que la deportación provoca un rompimiento en el sentido de pertenencia. Quienes crecieron en Estados Unidos deben reconstruir vínculos y redes sociales en México.
En muchos casos, Tijuana funciona como punto de llegada y asentamiento, donde los deportados comienzan un proceso de adaptación a nuevas condiciones laborales y sociales.
Este proceso genera lo que la investigación denomina identidades transnacionales: personas que mantienen vínculos en ambos lados de la frontera y que conviven con pertenencias múltiples.
La investigadora enfatizó que, aunque doloroso, este proceso también abre oportunidades de crear nuevas formas de comunidad y resiliencia entre migrantes retornados en la frontera.
Retos de reintegración y discursos de exclusión
Los deportados enfrentan dificultades como separación familiar, criminalización y estigmatización social. En muchos casos, carecen de apoyo institucional y de redes de respaldo inmediatas.
De acuerdo con la investigación, el discurso antimigrante en Estados Unidos y la visión de amenaza hacia personas indocumentadas refuerzan su exclusión en ambos países.
A pesar de estas barreras, los migrantes retornados generan comunidades de apoyo basadas en experiencias compartidas, creando nuevas formas de pertenencia y resistencia en Tijuana.
La académica concluyó que la deportación no solo significa pérdida, también es un proceso que permite resignificar la identidad y abrir espacios de crecimiento colectivo.
